Una luna de Júpiter tendría los ingredientes suficientes para sustentar vida

Un nuevo análisis de las mediciones realizadas por la nave espacial Galileo de la Nasa, hace más de 20 años en una de las lunas de Júpiter, Europa, ha revelado que podría tener los ingredientes suficientes para albergar vida.

El nuevo estudio, publicado en la revista Nature Astronomy , apunta que Galileo -un satélite que investigó Júpiter y sus lunas, durante casi 14 años- voló a través de una enorme pluma de vapor de agua que salió de la superficie helada de la luna Europa en forma de géiser y alcanzó una altura de cientos de kilómetros, según detallan los investigadores en un comunicado.

En 1997, cuando la sonda Galileo estaba volando a unos 200 kilómetros por encima de la superficie de Europa, sus sensores se movieron con señales que el equipo encargado no pudo explicar en ese momento. No sospechó que el satélite hubiera traspasado una pluma de vapor de agua de la luna helada.

Por ello, este nuevo estudio confirmaría la idea que ya surgió a partir de unas observaciones del Telescopio Espacial Hubble tomadas en el año 2016. Las imágenes transmitidas desde Hubble mostraban lo que parecían ser columnas de agua volando desde la superficie de Europa. “Volvimos a ver las imágenes y las miramos más detenidamente. Descubrimos que eran lo que esperarías si hubiéramos volado a través de una pluma”, señala Margaret Kivelson, de la misión Galileo y profesora en la Universidad de California, en un comunicado.

El equipo dedujo que cuando las columnas de agua salpican Europa, las moléculas son golpeadas inmediatamente por partículas altamente energéticas, un proceso que las destruye en iones cargados. Son estos iones los que producen rápidos cambios en la dirección del campo magnético y aumentan la densidad del plasma sobre el géiser.

“Dada la evidencia de las plumas disponibles hasta el momento, hay una gran posibilidad de que con naves espaciales se puedan obtener muestras del líquido y partículas de polvo de las plumas que expulsan material del océano subsuperficial al espacio”, describe Xianzhe Jia, el científico líder de la investigación.

Jia ha realizado simulaciones por ordenador que han mostrado que un géiser de 190 kilómetros de altura que erupciona desde un parche relativamente cálido en Europa crearía precisamente las mismas condiciones. Las aguas ocultas de Europa se han convertido en un objetivo principal en la búsqueda de vida extraterrestre, y enviar una nave espacial para tomar una muestra de ese tipo de géiser podría ser la forma “más práctica” de verificarlo, según el equipo de investigación.

“Esas observaciones proporcionarán información crucial para que podamos evaluar el potencial de vida de Europa y podremos ver con mayor claridad si tiene los ingredientes suficientes para albergar vida”, señala Robert Pappalardo, científico de la misión ‘Europa Clipper’ de la Nasa, una misión que podría lanzarse en junio del 2022.