Problemas políticos impiden que Mkhitaryan juegue la final de la Europa League

El Arsenal no podrá contar con uno de sus jugadores más importantes de cara a la final de la Europa League que le enfrentará al Chelsea el próximo miércoles 29 de mayo en Bakú. Henrikh Mkhitaryan no viajará con el resto de la expedición gunner por motivos estrictamente políticos, una decisión que no ha sido nada fácil de tomar.

Desde la clasificación del equipo de Unai Emery para la final, la participación del delantero armenio estaba en duda debido al conflicto vigente entre Azerbaiyán, sede de la final, y Armenia, país de origen del futbolista del Arsenal. “Después de discutirlo con el jugador y su familia hemos decidido entre todos que lo mejor es que no forme parte de la expedición”, lamentaba el club londinense a través de un comunicado oficial.

El Arsenal asegura haber mandado varios escritos a la UEFA exponiendo la situación pero el organismo no les ofreció ninguna alternativa. “Micki ha sido un jugador clave en nuestro camino hasta la final y es una baja de peso desde el punto de vista del equipo”, subrayan los gunners. Mkhitaryan, de 30 años, ya sabe lo que es jugar y ganar una final de la Europa League tras hacerlo con el Manchester United en 2017. “Apoyaré a mis compañeros en la distancia. Es un partido de esos que no juegas habitualmente y me duele perdérmelo”, asegura el futbolista.

El futbolista armenio ha participado en 39 partidos con el Arsenal en lo que llevamos de temporada y ha firmado 6 goles. El gobierno de Azerbaiyán ha salido al paso de la noticia, desmintiendo que pudiera haber problemas. “A pesar de las relaciones complicadas entre nuestro país y Armenia, Mkhitaryan puede jugar la final. No hay que mezclar deporte y política”, declaraba Leyla Abdullayeva, portavoz de la diplomacia azerbaiyana, a AFP.

La ausencia de Mkhitaryan no es la única polémica que está rodeando a la final de Bakú ya que tanto Arsenal como Chelsea se han quejado ya a la UEFA por la ubicación de sus hinchas y, sobre todo, por el irrisorio reparto de entradas, con apenas 6.000 para cada equipo.