Queiroz genera polémica al hablar sobre la salida de Makelele del Madrid e involucra a Beckham

El técnico portugués, Carlos Queiroz, ocupó el banquillo del Real Madrid en la temporada 2003/04. Logró un título (Supercopa de España), finalizó cuarto en La Liga española y fue eliminado por el Mónaco en cuartos de final de la Champions League. Al finalizar la campaña fue destituido. 

Quince años después, el ahora seleccionador de Irán ha recordado en Tribuna Expresso sus peores momentos en aquel Real Madrid en crisis. Las declaraciones generaron mucho ruido en España. 

A su llegada, Makelele se marchó al Chelsea. "No vendía las suficientes camisetas y por eso le vendieron", asegura Queiroz. Además el técnico justifica la marcha del francés por la llegada de David Beckham, "a quien el Real Madrid quería poner en el centro del campo, porque Figo jugaba en la banda". 

Por otro lado, Queiroz justifica sus malos resultados por la salida de Fernando Morientes al Mónaco. "Después de ganar la Supercopa hablé con él y le dije: 'Hasta el martes', y me contestó '¿Martes? Míster, me han cedido al Mónaco'", explica el entrenador portugués.

La marcha de Hierro

Tras la salida de Vicente del Bosque, el capitán de aquel Real Madrid, Fernando Hierro, finalizó su etapa en el Santiago Bernabéu. Queiroz pidió a Florentino Pérez el fichaje de Gabi Milito. El central, tras pasar el reconocimiento médico, no firmó su contrato. "También propuse a Luisao, del Benfica y a Pepe, que estaba en el Marítimo. Ese año habría costado un millón y medio de euros y, años más tarde, le compraron por 30", cuenta.

"Hubo tres pecados mortales cuando estuve en el Madrid. Los de las tres M: Milito, Makelele y Morientes. Esos tres pecados mortales costaron tres o cuatro entrenadores después de mi etapa y muchos millones de euros para reconstruir el Madrid. Estos tres pecados marcaron la historia. Una historia que fue mal", explica el ahora seleccionador de Irán.

A pesar de su complicado año en el Real Madrid, Queiroz asegura que no se arrepiente de haber dirigido al club de Chamartín. "Diría que sí otra vez. Ojo, la idea no estaba mal: mezclar cracks con chicos en formación. Ahora, los jóvenes tienen que ser buenos y no de los que los clubes españoles no querían ni cedidos.", concluye. 

Fuente: Diario ABC España