Holandés Bert van Marwijk ve a Francia con muchas opciones de ganar el Mundial

Bert van Marwijk será uno de los seleccionadores más experimentados de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™ cuando dirija a Australia en la cuarta edición seguida que disputan los Socceroos (y la quinta en total).

Hace ocho años, el técnico de 65 años guió a su Países Bajos natal hasta la final de la Copa Mundial de la FIFA, tras un brillante recorrido por la segunda fase de Sudáfrica 2010.

Más recientemente, Van Marwijk ayudó a Arabia Saudí a poner fin a sus 12 años de sequía mundialista, pero dimitió tras lograr la clasificación para Rusia 2018. Posteriormente, ocupó el banquillo de Australia que había dejado vacante la sorprendente marcha de Ange Postecoglou el pasado noviembre, después de que Arabia Saudí hubiese aventajado a los Socceroos por diferencia de goles para obtener un billete directo a Rusia 2018.

Antes de afrontar próximamente un stage de preparación en Turquía, Van Marwijk, que será el tercer holandés que entrena a Australia en los cuatro últimos Mundiales, solamente ha compartido diez días y dos partidos con su nuevo equipo.

En esta charla con FIFA.com nos habla sobre las características de su nuevo equipo, las virtudes de la selección de Francia, primer rival de Australia en Rusia 2018, el valor de la experiencia para un entrenador mundialista, y sus recuerdos de Sudáfrica 2010.

¿En qué medida se beneficia un seleccionador de haber tenido experiencias anteriores en un Mundial?

No creo que puedas demostrarlo con palabras, pero pienso que tiene que ver con tu actitud. Los jugadores tienen que sentir que posees esa experiencia, así que creo que son más los pequeños detalles que algo especial en concreto.

¿Qué cualidades ha apreciado en la selección australiana hasta ahora, tras el poco tiempo que llevan juntos?

Están motivados, con una mentalidad positiva. Saben escuchar. Mi impresión de los jugadores fue buena desde el primer día. Los diez días que pasamos juntos [en marzo] fueron muy positivos y útiles para nosotros, y me satisfizo cómo jugamos en el primer tiempo contra Colombia [0-0].

¿Qué virtudes le gustaría sacar del equipo en Rusia?

Yo no sacaré nada del equipo. El reto consiste en encontrar un sistema que se adecúe a los jugadores; y es mejor todavía cuando también se adecúa al entrenador.

Dado que Países Bajos no se ha clasificado para el Mundial, ¿está habiendo mucho interés por Australia desde su patria?

Ya he podido sentirlo y apreciarlo, y creo que irá creciendo conforme vayamos acercándonos al Mundial, porque soy el único holandés que estará entrenando en esta fase final. Creo que también habrá interés por Marruecos, porque hay muchos futbolistas holandeses que juegan en la selección marroquí.

¿Qué opinión le merece el grupo de Australia, donde también figuran Francia, Dinamarca y Perú?

No le diré nada nuevo afirmando que se trata de un grupo muy difícil; tal vez uno de los más potentes de este Mundial. Especialmente Francia; y ya vimos en parte de su partido contra Colombia [en marzo] que tiene un equipo muy bueno, y dispone de una gran oportunidad de proclamarse campeona mundial. 

Son jugadores muy rápidos y creativos, fuertes físicamente, y cuentan con uno de los mejores jugadores del mundo en este momento, [Kylian] Mbappé. Tienen un montón de armas, pero eso no significa que no se pueda obtener un buen resultado contra ellos.

Prefiero no hablar de las otras dos porque estamos concentrándonos solo en una cosa: el primer partido contra Francia. El objetivo es superar la primera fase, y pienso que tenemos posibilidades; de lo contrario no habría aceptado el puesto.

Cuando era más joven, ¿hubo algún Mundial en particular que le impactase?

Recuerdo bien Inglaterra 1966. Por supuesto, fue muy especial la edición de Alemania 1974, cuando quedamos segundos. Estuve a punto de formar parte de esa selección. Y en 1978 me convocaron, pero por desgracia, estaba lesionado. 

¿Qué emociones le vienen a la mente al pensar en Sudáfrica 2010, y en cómo guió a Países Bajos hasta la final del Mundial?

Fue una experiencia magnífica, y uno de los momentos más bonitos de mi carrera. Normalmente, cuando sigues en liza en un campeonato, vas yendo a más, y eso es lo que pasó con nosotros.

Fuimos creciendo con cada partido, y uno podía sentirlo de veras. El seleccionador de uno de nuestros rivales declaró tras el encuentro: “Teníamos la sensación de que no podíamos vencerlos”; y mis jugadores tenían la sensación de que no podíamos perder. Éramos un verdadero equipo, y no son siempre los mejores jugadores los que ganan todos los mejores trofeos, sino el mejor equipo.