Kylian Mbappé, la nueva joya del fútbol que rechazó al Real Madrid

Pasaron los cuartos de final de la Liga de Campeones y en Europa casi todo de lo que se habla tiene el mismo nombre: Kylian Mbappé Mottin. Se trata del arma de apenas 18 años que encontró el Mónaco para sacarse de encima al Manchester City de Pep Guardiola y al siempre difícil Borussia Dortmund y así meterse entre los cuatro mejores, algo impensado algunos meses atrás. Como siempre ocurre, los gigantes del fútbol ya están detrás de los pasos de chicos como este. Pero ojo, este francés tiene potencial para ser grande de verdad.

Mbappé nació en los suburbios de París en 1998, un año especial para el fútbol en Francia. Cuando él estaba en la panza de su madre, la selección gala conseguía el Mundial, con Zinedine Zidane y Thierry Henry a la cabeza. El mes pasado se convirtió en el primer jugador convocado a la selección, nacido después de esa Copa del Mundo.

Con una facilidad llamativa a la hora de definir, el juvenil se ganó un lugar en la consideración de todos. Primero lo hizo con su propio equipo. Su debut en primera división fue hace apenas una temporada y desde entonces no para de sorprender. En sus primeros partidos, sin el apuro de su entrenador Leonardo Jardim, saltó desde el banco de suplentes. Rápidamente enamoró a los franceses.

“Cuando lo vi por primera vez jugar contra el Tottenham en la Europa League, tan pronto como lo vi, supe que era un gran jugador. Dije: '¿Quién es?'”. Esa frase salió de la boca del hombre con el que lo igualan por su juego. Nada menos que Thierry Henry, ídolo francés. Ese partido, en la Liga de Europa de la temporada pasada, Mbappé entró a jugar unos minutos cuando su equipo perdía 4-1 y con apenas 16 años y medio logró demostrar que debían darle más tiempo en cancha.

Mbappé pudo quebrar dos récords de quien justamente dijo la frase anterior: con 16 años y 347 se convirtió en el jugador más joven en debutar en la liga francesa con el Mónaco. Y con 17 años y 62 días hizo su primer gol, anotándose también como el más pequeño en convertir. En esa primera temporada llegó a jugar 14 partidos entre liga y copas y apenas anotó ese gol, ante el Troyes.

Su capacidad goleadora se destapó esta temporada. Aunque comenzó la campaña siendo suplente, pudo hacerse un lugar en el equipo más goleador de Europa. El Mónaco en la liga francesa lleva 90 tantos en 32 partidos. Más los 28 de la Liga de Campeones. Más 13 en la Copa de Francia y 1 en la Copa de la Liga. Y en esa máquina de anotar, Kylian encaja a la perfección: tiene velocidad para desmarcarse, capacidad en el mano a mano y sabe siempre quedar bien parado dentro del área para definir.

Con el Dortmund dio una muestra de eso: hizo dos goles en la ida y uno en la vuelta, definiendo con la tranquilidad de un goleador veterano y la precisión de los mejores del mundo. Un dato no menor: casi todos sus goles llegaron tocando la pelota una sola vez, es decir, sólo tocándola para que entre en el arco. Pero también es letal de contra y ante equipos como el City o contra los alemanes, es fundamental.

En la actual temporada lleva 22 goles en 38 partidos y, según un relevo del sitio Elespanol.com, fue hasta el mes pasado el de mejor promedio de gol por minuto, empatando con Lionel Messi, con un tanto cada 82 minutos. Y el de mayor efectividad: convirtió el 32,4% de sus ocasiones, contra el 19,5 del argentino. Un fenómeno.

Pero a Mbappé no le hablen de Messi. Mejor, de Cristiano Ronaldo. Porque el francés es fanático del portugués, al punto de tener empapelada su habitación con fotos de CR7. Tanto lo quiere, que aún hoy muestra con orgullo en sus entrevistas la foto que se sacó con él cuando tenía 14 años y Zinedine Zidane lo llevó a Madrid para que conozca las instalaciones del club merengue. El crack campeón mundial lo había invitado con la intención de ficharlo. Y pese a que estaba todo encaminado, Mbappé decidió volver a Mónaco: “Al final no me uní porque quería seguir en mi país, no quise salir tan temprano”, dijo.

Hoy, esa decisión le puede costar carísima al Real Madrid. El equipo español es uno de los que ya pusieron los ojos para llevarse a la nueva joya francesa, al igual que el PSG y el Manchester United. Pero para comenzar a hablar, los del Principado ya tendrían una cifra: 130 millones de dólares. Con las semifinales de la Champions a la vista, no sería extraño que ese precio se eleve con otra magnífica actuación.