Carlos Cordeiro es el nuevo presidente de la Federación de Estados Unidos

La Federación de Fútbol de Estados Unidos (USSF, siglas en inglés) tiene al hispano Carlos Cordeiro como su nuevo presidente tras ser elegido hoy en la tercera ronda de votación que el organismo celebró en Orlando.

Cordeiro, de 61 años, que hasta ahora ocupaba la vicepresidencia de la federación, sustituye al estadounidense de origen indio Sunil Gulati, su mentor, que decidió no presentarse a la reelección tras la eliminación de la selección al Mundial de Rusia 2018.

El nuevo presidente, nacido en la India y de madre colombiana, recibió el 68,8 por ciento de los votos para superar a Kathy Carter, la directora ejecutiva del brazo comercial de la Liga Profesional de Fútbol de Estados Unidos (MLS), que al igual que Cordeiro eran vistos como los representantes del "continuismo".

Mientras que los exfutbolistas Kyle Martino y Eric Wynalda, y la jugadora Hope Solo también recibieron votos en la última ronda, de acuerdo a la información ofrecida por la federación.

"Esto es un gran honor", declaró Cordeiro, tras darse a conocer la votación. "Quiero agradecer a Sunil (Gulati) y a nuestra junta por su servicio. A todos los que no votaron por mí, voy a trabajar para ganarme su respaldo y confianza en los próximos cuatro años. Prometo que trabajaré por todos para unirnos como una comunidad futbolística".

Pero muchos consideran que nada va a cambiar dentro de la federación al llegar al cargo el hombre de confianza de Gulati, que lo ocupó durante 12 años.

Precisamente, Gulati no sale del círculo de poder del fútbol al continuar con sus tareas al frente de la candidatura tripartita de Estados Unidos, México y Canadá para organizar el Mundial del 2026.

Cordeiro, al igual que Gulati, es un gestor que viene del mundo de las finanzas. Trabajó como alto ejecutivo dentro de la firma financiera de Goldman Sachs de tan malos recuerdos para los inversionistas que perdieron más de 1.000 millones de dólares.

Pero el nuevo presidente de la USSF, como su antecesor y padrino, desconoce el mundo del deporte del fútbol y su gran preocupación es la de hacer "negocio", la misma filosofía que defendía Carter, actual presidenta de SUM, la rama comercial de la MLS, que tiene los derechos de la selección de México en Estados Unidos.

Aunque durante su campaña Cordeiro pidió una reestructuración considerable de la federación, muchos consideran que bajo su mandato no se dará porque seguirá la misma línea de gestión de Gulati.

Sus palabras de agradecimiento a Gulati en el discurso de aceptación del cargo reflejan ese sentimiento de que la continuidad dentro de la federación está "garantizada", aunque al final matizase que iba a trabajar con "todos" para buscar la unidad y en busca de los mismos objetivos.

De hecho, la elección de Cordeiro suponen un duro golpe para aquellos que pidieron cambios dentro de la federación después del fracaso de la eliminación del Mundial de Rusia.

Al frente de los que pedían un cambio completo dentro de la federación estaban los exjugadores internacionales Wynalda, Martino, Paul Caligiuri y Solo, cuyas candidaturas se quedaron cortas.

Mientras que la de Carter mantenía los mismos objetivos comerciales y de negocio que Cordeiro, pero no tenía dentro de la federación el control y poder del candidato oficial que apoyó Gulati al que colocó como miembro de la junta directiva de la USSF desde el 2007, y ha ocupado su puesto actual desde 2016.

Además representa a la federación en el Consejo de CONCACAF y el Comité de Partes Interesadas de la FIFA.

Su plataforma incluyó hacer que la oficina del presidente se pareciera más al que está al frente de la junta para trabajar más en colaboración con los directivos.

También habló de crear un nuevo departamento técnico que pueda supervisar todos los aspectos futbolísticos, incluida la contratación de entrenadores.

Precisamente, una de sus primeras decisiones como presidente será la de elegir al nuevo entrenador que dirija a la selección de Estados Unidos, puesto vacante desde el año pasado después que Bruce Arena renunció al concluir el Hexagonal de la Concacaf.

Además, Cordeiro también quiere designar a un miembro independiente de la junta para supervisar la adjudicación de futuros contratos de derechos comerciales, un asunto muy delicado por las implicaciones de corrupción que surgieron con el escándalo de la FIFA.

Los que han trabajado con Cordeiro lo consideran como un gestor que delega responsabilidades, es comunicativo, sabe como buscar consensos, comprometido con los grupos minoritarios y tiene un buen nombre entre los líderes del fútbol mundial.