El Dakar, grandes empresas españolas y un guiño del Gobierno: las otras razones de Rubiales para llevar la Supercopa a Arabia Saudí

 

 

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La contestación parte de una fuente de la Federación que pide el anonimato y se puede traducir así: «No vamos allí 'para' mejorar la situación social de las mujeres, pero ya que vamos allí, vamos a trabajar para mejorar la situación social de las mujeres».

Bien. Así las cosas, la siguiente pregunta es fácil: ¿Por qué va España a Arabia Saudí, un país que no respeta los derechos humanos, a jugar la Supercopa? En este caso, la respuesta ya no es igual de directa, pero no hace falta. Detrás del cambio de formato, de la necesidad de revitalizar la competición, del acuerdo de los clubes y hasta de lo beneficioso que es para el calendario, la razón es puramente económica: la Federación ingresará 120 millones de euros porque el torneo se celebre en ese país durante los próximos tres años.

En una inteligente política de comunicación, la Federación se esmeró en posar el foco sobre las «consecuencias» del acuerdo, no sobre las «motivaciones» del mismo. Luis Rubiales le puso voz durante el sorteo. «Hombres y mujeres acudirán en igualdad al estadio, eso por un lado. Por otro, el acuerdo incluye que la Federación tutelará y supervisará la creación de una competición doméstica femenina en el país», explicó el presidente. A su lado, sonriente, el representante del Gobierno saudí, el príncipe Abdullaziz bin Turki Al-Faisal, que también pidió la palabra. «Nuestro país se está transformando, e invitamos al mundo a conocer nuestra cultura, nuestras costumbres. Este acuerdo es parte de un proceso en el que el deporte sirve para cambiar las cosas, para mejorar la calidad de vida de las personas», adujo.