AL PIE DEL DEPORTE 18 DE SEPTIEMBRE 2019

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Estudio revela como fue el último día de los dinosaurios

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La revista Pnas, publica un estudio de cuándo hace 65 millones de años una roca de diez kilómetros impactó la Tierra y provocó la quinta extinción masiva.

La investigación que fue liderada por científicos del Instituto de Geofísica de la Universidad de Texas, Estados Unidos, se basaron en los análisis de las muestras de rocas extraídas de la "zona cero" del impacto, el cráter Chickulub de la península de Yucatán, México.

En este estudio también participaran investigadores del Centro de Astrobiología, CSIC-INTA, que reconstruyeron los procesos geológicos, químicos y biológicos generados por el impacto del asteroide que cayó sobre la Tierra con un potencia equivalente a diez mil millones de bombas atómicas como la de Hiroshima.

Primero, la explosión quemó la vegetación que había en varios miles de kilómetros a la redondo y desencadenó un tsunami gigante que arrastró sedimentos hasta el interior de Norteamérica.

Al mismo tiempo, que liberó tanto azufre a la atmósfera que bloqueó la luz solar y causó un enfriamiento global que acabó con los dinosaurios y con el 75% de las formas de vida del planeta.

Ese día tuvo un período corto de infierno, seguido de un largo enfriamiento global, los dinosaurios según indica el profesor de investigación en el Instituto de Geofísica de la Universidad de Texas y autor principal del estudio, Sean Gulick, "se achicharraron y luego se congelaron", aunque "no todos murieron ese día".

Los análisis indican que la mayor parte del material que rellenó el cráter en las horas posteriores al impacto se originó en el mismo lugar del impacto o fue arrastrado por el agua del océano que fluyó de nuevo hacia el cráter desde el Golfo de México circundante.

En un día se depositaron unos 130 metros de material, una tasa de acumulación vertiginosa que se encuentra entre las más altas jamás encontradas en el registro geológico y que ha permitido reconstruir los sucesos que tuvieron lugar y fuera del cráter desde el momento del impacto hasta horas después.

Jens Ormö, investigador del Centro de Astrobiología y coautor del estudio, analizó las muestras para determinar la forma en la que fue transportado y depositado el material en el cráter, "Los sedimentos revelan enormes energías de transporte que son muchas más grandes que cualquier otra inundación catastrófica conocida en el planeta. El agua densa y llena de escombros se movía con velocidades que equivalían a la velocidad del viento en los huracanes".

El hallazgo más importante de la investigación está relacionado con el azufre, el elemento químico que originó el enfriamiento global y el cambio climático que causó la extinción masiva.

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Los análisis de rocas muestran que el impacto del asteroide vaporizó, al menos, 3325 mil millones de toneladas métricas de minerales ricos en azufre, el verdadero asesino, según Gulick, provocó que la luz solar se volviera opaca y provocar un drástico enfriamiento en toda la Tierra.

La cantidad de azufre que se liberó ese día a la atmósfera es 10.000 veces superior a la que expulsó el volván de Indonesia, Krakatoa en 1883, que provocó un descenso promedio de 2,2 grados en la temperatura global durante cinco años.

"Todo lo que se puede deducir de los sedimentos depositados en esos primeros instantes nos permite sabré cómo fue el primer día del Cenozoico, el primer día de una nueva era dominada por los mamíferos y eventualmente por nuestra propia especie. Una especie que ahora, por otras causas como la contaminación masiva de los ocános y de la atmósfera, ha iniciado la sexta y última de las extinciones masivas. Tal vez todavía estamos a tiempo de aprender algo del pasado", concluyó en el estudio Jens Ormö.