Los frutos rojos que ayudan contra el estrés y la depresión

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Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre 1990 y 2018, el número de personas con depresión o ansiedad en todo el mundo ha aumentado cerca de un 50%, y ha pasado de los 416 millones a los 615 millones. 

Así, el impacto potencial de esta investigación podría suponer algo muy necesario: una nueva alternativa terapéutica para estos trastornos. "El resveratrol puede ser una alternativa eficaz a los fármacos para estos pacientes", explica Ying Xu, uno de los autores de la investigación, profesor en la universidad estadounidense. 

¿Dónde se encuentra este compuesto?

El resveratrol no flota mágicamente en el vino. El compuesto se puede encontrar, eso sí, en la fruta que da origen a esta bebida alcohólica, en concreto en su piel y en las semillas. Pero no sólo las uvas son fuente de este polifenol, también lo serían los frutos rojos -berrys en inglés-. 

Pero si bien ya se sospechaba que el resveratrol tenía propiedades antidepresivas, lo que no se conocía hasta ahora era el mecanismo que las generaba. En concreto, es su relación con la enzima fosfodiesterasa 4 (PDE4), que a su vez está influida por la corticosterona, también llamada hormona del estrés. 

La costicosterona regula las respuestas del organismo al estrés. Pero, ¿qué sucede cuando nuestros niveles de estrés se disparan? La hormona circula en exceso por el cerebro, sus niveles se disparan y esto afecta tanto al desarrollo de ansiedad como al de la depresión y otros desórdenes mentales. 

Pero la relación entre ambas circunstancias, al igual que los niveles a los que tiene que circular la hormona para que se den las mismas, no termina de estar clara para los investigadores. Como resultado, una ecuación que podría ser simple, se convierte en una complicada, sobre todo en lo que se refiere al desarrollo de nuevos fármacos. 

Por esta razón, los medicamentos actuales se centran en otras hormonas que circulan por el cerebro, como la serotonina y la noradrenalina. Pero sólo un tercio de los pacientes con depresión consiguen que esta desaparezca de sus vidas por completo con la farmacología disponible. De ahí la necesidad desesperada de nuevas alternativas terapéuticas. 

Según los autores de este estudio, un trabajo llevado a cabo en ratones demostró que la enzima PDE4 inducida por cantidades excesivas de corticosterona provocaba comportamientos asociados a la depresión y la ansiedad. 

Lo hacía al reducir la presencia de una molécula mensajera llamada monofosfato adenosina cíclico, que señala cambios fisiológicos como la división, cambios, migraciones y muerte celular, todo lo cual lleva a alteraciones en el cerebro. Al tener efectos neuroprotectores frente a la corticosterona inhibiendo la expresión de PDE4, el resveratrol se podría utilizar como componente en nuevos antidepresivos, concluyen.

El poder antioxidante de los frutos rojos

Fresas, fresones, moras, frambuesas, grosellas, cerezas y arándanos, conocidos también como frutos del bosque, comparten, además de un brillante color rojo, su potente capacidad antioxidante. 

Ricos en agua y nutrientes, nos aportan pocas calorías cuando los comemos y, en cambio, son ricos en flavonoides, unos compuestos capaces de bloquear los “radicales libres”. Estos últimos dañan nuestras células y están, a menudo, involucrados en el desarrollo de enfermedades. Por tanto, los flavonoides pueden ayudarnos a combatir el envejecimiento celular y a prevenir muchas patologías.

Por ejemplo, un tipo concreto de flavonoides, las antocianinas,  son precisamente las que pigmentan de ese tono tan característico, entre rojo, púrpura y azulado, las frutas del bosque. Cuanto más intenso y brillante sea el color de frutas y verduras, mayor es también su valor nutricional , en cuanto a su riqueza en minerales, fibra, vitaminas y antioxidantes Veamos ahora qué otras ventajas pueden aportar a nuestra salud los distintos frutos rojos:

Fresas

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Además de estar buenísimas, son ricas en vitaminas, sobre todo en ácido fólico (B9) y vitamina C, la cual posee un elevado poder antioxidante, nos ayuda a fortalecer el sistema inmunitario y favorece la absorción del hierro.

Igualmente, las fresas son una excelente fuente de minerales como el calcio y el potasio. Este último aporta a esta fruta propiedades diuréticas, que pueden ayudarnos a combatir la retención de líquidos. Comer fresas contribuye también a regular los niveles de colesterol en la sangre , gracias a sus propiedades antioxidantes, y a mejorar el tránsito intestinal, gracias a su alto contenido en fibra.

Muy rica en agua, esta sabrosa fruta cuenta con la ventaja añadida de ser muy baja en calorías: cien gramos contienen aproximadamente sólo treinta calorías . Una característica que la vuelve incluso más apetitosa, ¿verdad?

Moras y frambuesas

Muy refrescantes y ricas en fibra -ciento veinticinco gramos de frambuesas contienen unos diez gramos-, nos ayudan a ir mejor al baño y a prevenir el estreñimiento. Ricas en folatos y potasio, tomarlas con regularidad puede ayudarnos a disminuir el riesgo de padecer algunas enfermedades cardiovasculares, inflamatorias y degenerativas; incluso, puede ayudar a prevenir diversos tipos de cáncer.

Por su parte, las moras que tanto nos gusta coger cuando vamos al campo, pueden ayudarnos a regular los niveles de colesterol, ya que también cuentan con importantes propiedades antioxidantes, a la par que  laxantes y depurativas. Al igual que las fresas, son especialmente ricas en vitamina C y comerlas puede ayudarnos a mejorar nuestras defensas.

Cerezas y grosellas

Tan rojas como sabrosas, las cerezas tampoco aportan apenas calorías y sí muchos beneficios. Entre ellos, un alto contenido en fibra, que puede aliviar el estreñimiento, y pequeñas cantidades de  provitamina A, C, y folatos. También contienen abundancia de antocianinas y polifenoles que poseen propiedades antioxidantes. Además, es de los pocos alimentos que contiene melatonina, una sustancia que regula el ciclo sueño-vigilia y ayuda a conciliar el sueño.

Y, aunque quizás son menos populares en España, merece la pena incluir en esta lista a las grosellas, que poseen numerosas propiedades antioxidantes y antisépticas. Si a estas, añadimos su alto contenido en vitamina C, la grosella se une al resto de frutos rojos y otros alimentos para ayudar a reforzar nuestro sistema inmunológico frente a las enfermedades.

Arándanos, algunas claves de su relación con las infecciones de orina

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Mención especial merecen los arándanos rojos: como las fresas, tienen un valor calórico muy bajo y son una generosa fuente de fibra, potasio, hierro y calcio, pero, además, algunos estudios les atribuyen una poderosa acción antibiótica que evita que las bacterias que provocan las infecciones de orina se adhieran a la vejiga.

Las infecciones en el tracto urinario son de  las más frecuentes en el ser humano. La mayoría (hasta un 95%) están causadas por un solo  microbio, la bacteria Escherichia coli  aunque, en algunos casos, los agentes infecciosos pueden ser otros, como Enterococcus faecalis, Proteus Mirabilis, Staphylococcus Saprophyticus, Streptococcus agalactiae y otros.  En un pequeño porcentaje de casos pueden causadas por más de un microorganismo (polimicrobianas). Afecta más a mujeres que a hombres, especialmente en algunas edades ,   y, de hecho, aproximadamente la mitad  de las mujeres la padecerán al menos una vez en su vida. Es más probable que esto ocurra durante su etapa fértil (entre los 17 y 50 años), aunque puede haber un pequeño incremento durante la menopausia y el embarazo.

Por otra parte, las infecciones de orina se caracterizan por una alta tasa de recurrencia  , pues muchas veces se repiten: entre el 20% y el 30%  de las mujeres que han experimentado un episodio de cistitis tienen riesgo de que se repita.

Por fortuna, como os contaba, el arándano rojo contiene un tipo de sustancia -las antocianidinas, cuya efectividad para disminuir las recurrencias de las infecciones de orina y aliviar sus síntomas está estudiada científicamente. Aunque se requieren más evidencias, al parecer, esta sustancia es capaz  de evitar que las bacterias causantes logren unirse a las paredes de las vías urinarias, donde proliferan y provocan las infecciones.

Si bien están presentes por ejemplo en la uva negra, en la semilla del aguacate o la ciruela y la remolacha, el arándano rojo americano es el alimento que mayor concentración posee de estas sustancias. Así que, al natural, en zumo o batido, mezclados con el yogur o con otras frutas en una rica macedonia, en salsa o como guarnición, pueden ser añadidos de manera habitual a vuestra alimentación.

Fuente: nutricionysaludblog.com