Las reglas para mantener el riñón sano

El 14 de marzo se celebró el Día Mundial del Riñón y se estima que 850 millones de personas en el mundo padecen una enfermedad renal crónica por diversas causas. Por eso, la fecha propone concientizar sobre un estilo de vida saludable y la necesidad de prevenir.

Según la reconocida Clínica Mayo (Estados Unidos), hay varios síntomas que pueden alertar de un riñón en mal estado y que podrían derivar en una insuficiencia renal. Algunos son los siguientes:

-Micción muy frecuente, como levantarse durante muchas veces durante la noche a orinar, y hacerlo en mayor o menor cantidad de lo normal.

-Cambios en el aspecto de la orina, color más claro o presencia de sangre.

-Retención de líquidos, lo que da lugar a una mayor hinchazón de las piernas, los tobillos, los pies, la cara y las manos.

-Cansancio y fatiga ocasionada por la retención de líquidos.

-Picor en la piel, también denominado prurito, provocado por la retención de tóxicos que pueden depositarse en la piel.

-Sabor a metal en la boca y un olor a amoníaco en el aliento, debido, todo ello, a una acumulación de la urea en la saliva.

Generalmente el síntoma inicial de una falla renal es la disminución de la cantidad de orina. Cuando el paciente presenta síntomas, quiere decir que ya tenía una afección en el riñón desde hace un tiempo.

MEDIDAS PARA ASEGURAR SU BIENESTAR

La imagen puede contener: una o varias personas y texto

-Alimentación saludable: Mónica Lino Echavarría, nutricionista de la Clínica San Juan Bautista, indica cuáles son los alimentos que deben estar presentes en nuestra dieta para mantener una buena salud y nuestro riñón saludable.

“Nuestra alimentación debe aportarnos diferentes nutrientes: proteínas, carbohidratos, grasas (esenciales), vitaminas y minerales. Específicamente para el riñón, los alimentos diuréticos son la mejor opción, ya que nos ayudan a eliminar de manera progresiva el agua retenida en el organismo”, precisa.

En esta lista se encuentran el apio, los espárragos, la piña, la sandía, la manzana, la berenjena, los champiñones, el kion. “También se consideran diuréticos al té verde y café, pero hay que consumirlos con moderación”, agrega Lino.

-Hidratación: La especialista Vargas señala que la clave es mantenerse hidratados. “Tomar bastante líquido, mínimo litro y medio de agua al día, especialmente en verano donde la deshidratación es mayor. Es esta temporada la incidencia de piedras en el riñón aumenta”, acota.

-Chequeos médicos: Las pruebas de una correcta función renal más básicas son la medición de la urea y la creatinina, a través de un examen de sangre y orina. Si una persona tiene antecedentes de enfermedades renales en la familia, puede hacérselos cada año. A los adultos mayores también se les pide, ya sea a través del geriatra o el nefrólogo.

Estas pruebas son aún más importantes que las realicen aquellas personas con enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión, altamente asociadas a los males renales. “Las enfermedades reumatológicas también aumentan el riesgo de producir daño renal, ya que el paciente debe tomar muchos antiinflamatorios, que pueden tener efectos negativos en el riñón”, acota.

-Disminuir el consumo de alcohol: “Por genética, podemos sufrir de piedras en el riñón, que derivan en cólicos agudos. Para disminuir el riesgo de sufrirlos, debemos cuidar la cantidad de alcohol que ingerimos, evitar el consumo excesivo de bebidas energéticas y tener bajo control enfermedades asociadas como la diabetes y la hipertensión. El plan nutricional debe ser más estricto en estos últimos casos”, agrega la especialista.

Fuente: Diario El Comercio