Aumentan los casos de cáncer relacionados con la obesidad

Es bien conocida la relación entre el cáncer y las enfermedades cardiovasculares, todos sabemos también que fumar aumenta el riesgo de padecer cáncer. Pero. ¿qué hay de la asociación directa entre esta enfermedad y la obesidad? Existe, desde luego, y en los últimos años se han multiplicado los estudios científicos que la confirman.

El último se publica hoy mismo, Día Mundial contra el Cáncer, en 'The Lancet'. Lo ha realizado un equipo de científicos del Departamento de Investigación de Vigilancia y Servicios de Salud de la Sociedad Americana contra el Cáncer (ACS). Y sus conclusiones son reveladoras: las tasas de seis de doce tipos de cáncer relacionados con la obesidad están aumentando en los adultos jóvenes estadounidenses y lo hacen cada vez a edades más tempranas.

 

Para realizar este estudio los investigadores, liderados por la doctora Hyuna Sung, analizaron la incidencia de 30 tipos de cáncer durante 20 años, entre 1995 y 2014, con datos proporcionados por los registros oficiales estadounidenses, cubriendo así al 67% de la población de dicho país. Los resultados indican el claro aumento de la incidencia de seis tipos de cáncer relacionados con la obesidad en adultos jóvenes: el colorrectal, de endometrio, de páncreas, de vesícula, de riñón y el mieloma múltiple.

 

Tanto es así que el riesgo de la generación 'millennial' (nacidos entre 1981 y 1993) de sufrir un cáncer colorrectal, de endometrio, de páncreas y de vesícula biliar es el doble que el que tenían las personas de la generación del 'baby boom' (nacidos entre 1950 y 1968) a su misma edad. En otros 18 tipos de cáncer no relacionados con esta enfermedad metabólica, también analizados, la incidencia en la misma población aumentó solo en dos, en el resto se mantuvo estable o disminuyeron, incluidos los cánceres relacionados con el tabaquismo y con infecciones.

Las claves de la relación cáncer-obesidad

Hemos hablado con el doctor Jesús García-Foncillas, jefe del Departamento de Oncología de la Fundación Jiménez Díaz, y nos comenta que "en Estados Unidos casi dos terceras partes de los adultos tiene sobrepeso y esto significa que tienen demasiada grasa corporal, comparada con lo que sería el tejido corporal magro, es decir el músculo. En la obesidad influyen factores genéticos, hormonales, ambientales, emocionales y también culturales. Detrás de ella hay problemas importantes, entre ellos la diabetes tipo 2; y es cierto que además de con otras enfermedades se asocia con un incremento del riesgo de cáncer".

¿A qúé se debe esta relación directa entre el cáncer y la obesidad? El doctor García-Foncillas señala que "cuando una persona tiene sobrepeso u obesidad hay un aumento de los niveles de insulina y de una proteína que es el factor de crecimiento insulínico 1, el IGF-1. Y sobre todo este factor, el IGF-1, se ha demostrado que puede ayudar al desarrollo de unos tipos de tumores. En la obesidad hay otro factor importante y es que hay una mayor probabilidad de una inflamación crónica de bajo nivel, que no es muy importante, pero que es crónica y esto está asociado también a un incremento del cáncer".

 

Hay otros factores responsables, como indica el oncólogo: "Cuando una persona está obesa ese tejido graso produce importantes cantidades de estrógenos y esto puede ayudar a que detrás de la obesidad, por ejemplo en las mujeres, hay una tendencia al aumento de cáncer de mama y de cáncer de endometrio. Y uno de los factores que se asocia a este aumento es que la propia grasa produce niveles altos de estrógenos, los cuales inducen al desarrollo de cáncer de mama y de cáncer de endometrio. Y otro punto importante, y es un dato reciente: los adipocitos, las células del tejido graso, parece que apoyan  las células tumorales en su desarrollo de cáncer".

El doctor Ahmedin Jemal, vicepresidente del departamento de investigación que ha realizado el estudio de la ACS y coautor del mismo, apunta que "aunque el riesgo absoluto de estos tipos de cáncer relacionados con la obesidad es bajo en adultos jóvenes, estos nuevos datos tienen importantes implicaciones para la salud pública. Porque dado el gran aumento en la prevalencia del sobrepeso y la obesidad entre los jóvenes y el mayor riesgo de sufrir cánceres relacionados con la obesidad, la importancia de estos cánceres en el futuro podría empeorar a medida que estos jóvenes envejecen, lo que potencialmente frenaría o incluso revertiría los progresos logrados en la reducción de la mortalidad por cáncer en las ultimas décadas. Las tendencias del cáncer en adultos jóvenes a menudo nos sirven como centinela para el peso futuro de la enfermedad en las personas de más edad, entre las que la incidencia del cáncer es mayor".