Un perro rescatado muere de un ataque al corazón por culpa de los fuegos artificiales

Los avisos sobre cómo afectan los fuegos artificiales a los animales se han convertido de nuevo en realidad. Un perro fallecía en Manchester tras sufrir un ataque al corazón por el estruendo causado en las festividades del 5 de noviembre.

Esa noche, Winston, que así se llamaba el can, estaba junto al resto de perros que vivían en el refugio ‘Dogs 4 rescue’, cuando escuchó los petardos y fuegos artificiales que se estaban lanzando por la noche de las hogueras, lo que le provocó un infarto del que no pudo recuperarse.

Winston había sido víctima de maltrato animal en Bulgaria y los dueños del refugio tuvieron que pedir a un juzgado que no lo sacrificara. Fue después de que su dueño le pusiera un collar eléctrico y lo activara cuando fue a jugar con otro perro, lo que le provocó un colapso mental que le hizo atacar al otro can.

Cuando los dueños del refugio le devolvieron al lugar donde ya lo habían cuidado una vez, Winston fue el animal cariñoso y social que siempre había sido, "el perro más leal que conocimos" señalan, aunque su corazón comenzó a dar problemas. El veterinario tuvo que prescribirle medicinas, pero nada pudieron hacer contra los petardos y los fuegos artificiales.

En el refugio sabían que Winston tenía miedo, por lo que aprovecharon un pequeño descanso en el ruido exterior para dejarle salir al jardín a hacer sus necesidades. Sin embargo, el ruido volvió de repente y el corazón del perro dejó de latir.

Ahora, el refugio intenta que las personas seamos conscientes del daño que estas explosiones provocan en los animales: "Cada año observamos el efecto devastador que tienen los fuegos artificiales en los animales, cada explosión nos duele pensando en el miedo y el sufrimiento innecesarios que causa”, señalan en su cuenta de Facebook.

Desde ‘Dogs 4 Rescue’ aseguran que “los efectos de los fuegos artificiales duran mucho más tiempo en los animales que el factor de sorpresa momentáneo que experimentan las personas. Los efectos de los fuegos artificiales de la pasada noche (en la que murió Winston) se quedarán con nosotros para siempre".