El Ranking de los países latinoamericanos donde los trámites son un infierno

Resultado de imagen para tramites burocracia

Si creías que en Costa Rica se pierde mucho tiempo a la hora de hacer trámites, este artículo te va a dejar con la boca abierta.

Un estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reveló lo que en verdad los latinoamericanos ya sabíamos: se pierden horas frente a las ventanillas realizando trámites. Sin embargo no es lo mismo realizar un trámite en Bolivia que uno en Chile. Mientras en el primer caso se puede demorar hasta 11 horas Chile muestra la mejor performance en la región y de demanda unas dos horas en promedio completar un trámite.

En el caso de Costa Rica, el promedio es de 3 horas, lo cual le coloca en el segundo mejor puesto de la región.

El informe "El fin del trámite eterno; ciudadanos, burocracia y gobierno digital" realizó un estudio comparativo de las demoras que insumen los trámites en 19 países. Los mejores ubicados fueron Chile con 2,2 horas en promedio para efectuar un trámite, Costa Rica con 3,1 y El Salvador con 3,2 horas.

Los peor rankeados fueron Bolivia (11,3 horas), Perú (8,6) y Colombia (7,4). El promedio de la región quedó en las 5,4 horas y la Argentina logra mejorar en apenas unos minutos la media regional: en Argentina realizar un trámite le demanda en promedio 4,8 horas.

 

El informe advirtió además que la complejidad de realizar un trámite no se mide exclusivamente a partir de la cantidad de horas necesarias para completarlo, sino que se tienen en cuenta otros factores como la cantidad de viajes a las oficinas gestoras necesarios para realizarlos, los múltiples requisitos que hay que completar y la necesidad de dejar los papeles en persona contribuyen a que los ciudadanos tengan que ir a una o varias oficinas públicas más de una vez para lograr lo que buscan.

El BID aseguró además que los procedimientos manuales, las intereacciones presenciales y la falta de estandarización de procesos vuelven los trámites vulnerables a comportamientos deshonestos. En ese sentido el informe advierte que el 29% de los latinoamericanos, lo que equivale a 90 millones de personas, admitió haber pagado al menos un soborno en 2017 para agilizar un trámite