Suegra de Messi: "Lo conozco desde muy chico, siempre fue muy amigo de mi primo, nunca cambió"

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"Lo primero es la familia", reza el dicho popular que describe a la perfección a los Roccuzzo. Por primera vez, Patricia y Paula Roccuzzo, la madre y la hermana mayor de Antonela, la mujer de Lionel Messi, le abren las puertas de su intimidad a un medio y para eso eligen a la revista argentina ¡Hola!.

La nota transcurre en Rosario, la cuna del mejor jugador del mundo y su mujer, y en donde viven sus respectivas familias. Los reciben en el taller de Enfans, el emprendimiento que desarrollaron en 2014 Antonela y sus primos Andrea Lo Menzo y Luis Reyt, y en donde actualmente trabajan su mamá y su hermana. Con amabilidad y algo de nervios -admite Paula-, dan inicio a una charla en exclusiva.

 

"Paula es la que controla, en cambio, Carla es la más práctica y racional. La Negra [Antonela] está en el medio, es equilibrada y no dramatiza mucho", cuenta Patricia"Paula es la que controla, en cambio, Carla es la más práctica y racional. La Negra [Antonela] está en el medio, es equilibrada y no dramatiza mucho", cuenta Patricia Fuente: HOLA - Crédito: Matias Salgado

-¿Cómo comenzó Enfans, su firma de ropa para chicos?

Paula: De la mano de la llegada de mi sobrino Thiago. Cuando Anto empezó a conocer el mundo de la maternidad con su primer hijo, se le despertó un gran interés por todo lo relacionado con los chicos, y entre esas cosas, la ropa. Ahí se reunió con nuestra prima Andrea, que es diseñadora de indumentaria y una creativa innata. Anto había empezado Diseño en la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, pero a pesar de que no terminó la carrera, sabía varias cosas. Yo fui la última en sumarme al proyecto, con la misma motivación, cuando nació mi primer hijo, Felipe (3). Y con la ayuda de mamá, fue tomando forma.

Patricia: Desde el día uno le pusieron mucha ilusión y trabajo. Se dividieron muy bien los roles. Mientras Andrea y Paula se encargan del diseño y Anto de las tendencias, yo estoy en la administración. Por ahora, está sólo a la venta en Rosario y hacemos envíos a toda la Argentina, pero la idea es que pueda llegar al mundo.

-¿Cómo se llevan tantas mujeres trabajando juntas?

Paula: Desde que nací que en casa el trabajo es pensado como un espacio familiar, nunca lo vi como un motivo de pelea. La gente se sorprende en cómo podemos prosperar como emprendimiento y como familia a la vez, pero para mí es natural. Además de trabajar juntos, nos juntamos los jueves y los domingos, ¡eso no se cambia por nada! [Risas]. Priorizamos la familia y el vínculo, entonces ante cualquier conflicto, lo resolvemos sin perder los valores que siempre manejamos.

Patricia: Cuando conocí a José, el padre de las chicas, su familia ya tenía la cadena de supermercados Único y la distribuidora mayorista Eduviges, después me sumé yo y nunca hubo ni un solo problema. Siempre nos mantuvimos muy unidos y tuvimos claro que nuestra prioridad es la familia. A pesar de que la Negra [así llaman los íntimos a Antonela] está lejos, hay una constante comunicación y, por suerte, podemos viajar con mucha frecuencia.

Paula: Cuando ella viene, la casa de mamá se convierte en un club. Hay reuniones de familia todo el tiempo. Mamá es el gran motor de todos nosotros.

-¿Qué se siente que te reconozcan así, Patricia?

Patricia: Me encanta verlas unidas. Y el tener un negocio compartido me mantiene activa. Cuando llega fin de año todos vuelan para Rosario y a mí me hace muy feliz que se junten en casa.

-¿Hay pros y contras de trabajar en familia?

Paula: No encuentro algo negativo, tenemos mucha confianza para decirnos las cosas, hay transparencia, nos conocemos bien. Además, nos sirve que nuestros hijos sean los modelos, además de nuestros mejores críticos.

"Nuestros hijos son los mejores críticos. Usan la ropa que creamos, la eligen ellos mismos y eso nos sirve para saber que estamos haciendo las cosas bien. Nos gusta pensar a los chicos como son y que nuestros diseños les permitan jugar libremente. Buscamos no uniformarlos", cuenta Paula"Nuestros hijos son los mejores críticos. Usan la ropa que creamos, la eligen ellos mismos y eso nos sirve para saber que estamos haciendo las cosas bien. Nos gusta pensar a los chicos como son y que nuestros diseños les permitan jugar libremente. Buscamos no uniformarlos", cuenta Paula Fuente: HOLA - Crédito: Matias Salgado

"Con mis hermanas somos bastante diferentes pero nos complementamos muy bien. Nuestras diferencias no generan problemas, sino que nos hacen reírnos de nosotras mismas", admite Paula"Con mis hermanas somos bastante diferentes pero nos complementamos muy bien. Nuestras diferencias no generan problemas, sino que nos hacen reírnos de nosotras mismas", admite Paula Fuente: HOLA - Crédito: Matias Salgado

-Paula, ¿en qué cosas te ves parecida a tu madre?

-Soy muy sobreprotectora, igual que ella, que es como una gran águila que nos protege a todos, hijos, sobrinos... Es la gran madre de todos, no sé si llegaré a ser como ella, ojalá. Siempre quise casarme y tener hijos. Con mis hermanas somos bastante diferentes las tres, pero nos complementamos y tenemos una relación hermosa. Nuestras diferencias no generan problemas, sino que nos hace reírnos de nosotras mismas. Cuando nos juntamos las tres en Rosario, a mis amigas no las veo por un mes. Carla, que es la más chica, vive en Buenos Aires y es la única que todavía no es mamá, pero tiene un imán con los chicos.

Patricia: Paula es la que más se parece a mí, además es con la que más tiempo comparto. Las tres son muy distintas, pero por suerte, logré que sean independientes, que supieran desenvolverse y que tengan muy buena relación entre ellas, más allá de que no siempre coincidan en sus opiniones. No tienen roces y eso me enorgullece. Desde chicas se juntaban en casa las amigas de las tres a jugar y estaban todas juntas. Paula es la que controla todo, es bastante miedosa con sus hijos, en cambio, Carla que es médica, es la más práctica y racional. La Negra está en el medio, es equilibrada y no dramatiza mucho. A mí me gusta estar pendiente, viendo en qué las puedo ayudar, lo hago de manera inconsciente. ¡Hasta me encargo de los turnos médicos de todos! Lo que hago me hace bien a mí, me da satisfacción. Lo único que puedo decir que me falta es una nieta mujer.

-¿Cómo sos como abuela, Patricia?

-Lo disfruto a pleno. Hoy por hoy es mi prioridad. Ahora Pau y su marido Tato se van a mudar cerca de mi casa, y yo estoy feliz porque voy a tener a sus hijos de vecinos. Ya le enseñé a Felipe cómo venir en bicicleta por el barrio. Por parte de Anto, Mateo es el más travieso, pero es puro amor, es el más expresivo. Thiago es educado, moderado, ordenado, mucho más tranquilo. Cuando voy a Barcelona duermo con ellos, Ciro por ahora es muy chico, está más pegado a la mamá.

-¿Cómo transitaste la mudanza de Antonela a España a sus 21 años?

-Fue difícil. Al principio ella iba y venía cada tres meses, pero me fui acostumbrando. Así como soy de presente no soy invasiva y respeto las decisiones que cada una toma. Aunque me costó, la apoyé y la alenté a que siguiera con esa rutina. A ella también le costó mucho, pero había que hacerlo, y hoy está la prueba. Carla también se fue de chica, primero a Bariloche y ahora a Buenos Aires. Por suerte, siempre las voy a visitar y a todos les gusta venir a Rosario para reunirnos. Diciembre es el mejor mes del año porque las tengo cerca y festejamos en casa. Un año nos toca Navidad y al siguiente Año Nuevo, nos vamos turnando con las otras familias. Como mínimo somos treinta. Además, festejamos el "no cumpleaños", una típica celebración familiar que creamos para festejar los cumpleaños de todos.

-¿Tu marido José también disfruta de tener una familia multitudinaria?

-No tiene alternativa. [Risas]. La familia de mi marido es muy buena, y apenas me incorporé a su vida me acoplaron y formamos un gran círculo. Los domingos nos reunimos todos, los Blanco y los Roccuzzo.

Paula: Papá es el amado de los más chicos. Juega como uno más.

-¿Con la familia Messi también son unidos?

Patricia: Sí, los vemos, pero no con la misma frecuencia que nos vemos entre los Blanco y los Roccuzzo. Por suerte, entre ellos son igual de unidos y tienen una muy linda relación dentro de su familia. Los vemos para los eventos familiares y compartimos las fiestas. Nos entendemos muy bien. Es más, Jorge Messi con José suelen tener sus escapadas de hombres. Van a la cancha juntos, ya que los dos son fanáticos de Newell's Old Boys, y juegan torneos de truco.

"Al principio nos resultó un poco difícil la exposición que trajo la vida de Anto (.). Preferimos mantenernos al margen de la prensa y de los comentarios, tanto buenos como malos", dice Patricia"Al principio nos resultó un poco difícil la exposición que trajo la vida de Anto (.). Preferimos mantenernos al margen de la prensa y de los comentarios, tanto buenos como malos", dice Patricia Fuente: HOLA - Crédito: Matias Salgado

 

-¿Cómo conviven con la exposición que les trajo la familia que formó Antonela?

Patricia: Al principio nos fue un poco difícil. Costó, pero nos fuimos acostumbrando. Por mi parte, fui comprendiendo la situación y me mantuve al margen. Nunca me presté a contestar cuando nos agredieron, ni tampoco llamo para dar las gracias cuando hablan bien de nosotros. Preferimos mantenernos al margen de la prensa. A mis otras hijas les pasa que son portadoras de apellido, yo paso más desapercibida. No nos ofende, estamos orgullosos de quienes somos y de la familia que tenemos.

Paula: Para mí son un orgullo las hermanas que tengo. Me pasa que, si voy a algún lado y escuchan mi apellido, al instante me preguntan si tengo algo que ver con Antonela. Yo me veo más parecida a papá, pero suelen decir que nos parecemos. Nunca lo viví como un peso. Para mí, es mi hermana, la misma de siempre.

Patricia: A veces cuesta cuando viene Leo a nuestras casas y se arma una movida en el barrio. Pero por suerte él está muy preparado, todo este tiempo lo sobrellevó, y cuando vienen a la Argentina, vienen a disfrutar con la familia. El programa es estar todos juntos y compartir el rato.

-¿Cómo es Leo Messi en la intimidad?

-Muy bueno, al igual que todos mis yernos. Cuando viajo a Barcelona, me reciben en su casa, los veo y me siento muy feliz, porque me hace muy bien ver cómo se llevan, cómo son con sus hijos. Viven los roles de mamá y papá muy claros. Los veo bien y me reciben de la mejor manera, es un placer estar con ellos.

Paula: Con Leo me pasa lo mismo que con mi hermana. Lo conozco desde muy chico, siempre fue muy amigo de mi primo y compartimos muchas anécdotas y momentos. Lo fuimos acompañando en el camino hacia quien es hoy. Él nunca cambió.