Camilo Sesto, el hombre que hizo de la “canción ligera” un género de peso

Camilo fue un adelantado a su tiempo
Su relación con las mujeres fue, cuando menos, extraña
DOS DÉCADAS DE PROBLEMAS DE SALUD
Vendió más de 175 millones de discos 
El sentido emotivo mensaje de despedida de Raphael a su gran amigo

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“Algo de mí”, su primer número 1 en solitario, incluido en el álbum del mismo nombre publicado en 1971, ya daba pruebas del valor de la obra que estaba por llegar, con un desgarro melodramático que siempre lo acompañó y dio mayor carga simbólica a sus letras.

Sesto, nacido en realidad Camilo Blanes (Alcoy, 1946), abrazaba en su manera de interpretar la tradición levantina de Nino Bravo y, por extensión, la de Richard Cocciante y otros representantes de la canción italiana.

Aquella, como la francesa, dos ramificaciones en realidad de la citada “música ligera”, siempre fue mejor valorada que la canción melódica alumbrada en España, especialmente en las décadas siguientes, cuando el ascenso del rock y otros estilos defenestró sus virtudes.

En su caso particular, cabe destacar que en las creaciones del alicantino aflora su amor declarado por la fuerza melódica de The Beatles, que se internó en otros territorios como el del rock (“Jesucristo Superstar”) y que con letras como “Vivir así es morir de amor” enseñó de forma pionera a bailar las penas para convertirlas en un triunfo.

Las composiciones que cantó Camilo Sesto, ya fuesen de su puño y letra o de maestros del género como Juan Carlos Calderón, gozaban de una complejidad digna de ser reconocida, con unos arreglos especialmente ricos que él a menudo supervisó o ayudó a cimentar como productor o coproductor de sus propias obras.

Aquellos arabescos musicales tenían sentido solo porque los respaldaba la versatilidad y rango vocal de un Camilo Sesto que, como intérprete, fue reivindicado como uno de los artistas que mejor supo llevar a escena el musical “Jesucristo Superstar”, con partitura original de Andrew Lloyd Webber.

Su traslación discográfica, que contó con arreglos de Teddy Bautista, da cuenta del tremendo acompañamiento orquestal que en la mayoría de los casos presentaban los álbumes de la época, con otro ejemplo emblemático como “Amor libre” (1975), con 75 millones de copias vendidas hasta la fecha.

En directo también había que respaldar aquella riqueza instrumental, lo que derivaba en giras no menos onerosas, lo cual no fue un problema hasta que los gustos populares cambiaron y los saldos finales dejaron de dar en positivo.

La fórmula básica del rock, que se asentó con fuerza en el país con la llegada de la democracia y de los años 80, implantó un modelo mucho más eficiente desde el punto de vista logístico y económico que solo requería de una guitarra, un bajo, una batería y un vocalista que a menudo también tocaba.

Salvo en el caso de otros supervivientes de aquella estirpe como Raphael, la música de corte sentimental nunca volvió a ser lo mismo en España y sus representantes posteriores (David Bustamante, David Bisbal, Luis Fonsi…) pocas veces tuvieron la oportunidad de interpretar con semejante parapeto orquestal composiciones que, de partida, ya eran escritas sobre el sobrio patrón instrumental del rock.

Camilo fue un adelantado a su tiempo

Fue precursor en España de los musicales cuando en 1975 montó y produjo, a su costa, la ópera rock Jesucristo Superstar, donde interpretaba al propio Jesucristo y contaba en el elenco con Ángela Carrasco como María Magdalena y con Teddy Bautista como Judas. El musical originó muchos problemas y fue muy contestado por católicos exaltados pero El rey del amor demostró que su voz podía con cualquier registro y que contaba con la simpatía del público. El pasado diciembre en su casa, donde guardaba en una vitrina la túnica y las sandalias de cuero que usaba en la obra, en el curso de una entrevista para EL PAÍS Semanal, contaba que gracias a Jesucristo Superstar pudo romper el mito del “Camilito guapo” con el que lo tildaban sus detractores. También ha compuesto canciones para otros artistas como Miguel Bosé —en 1976 dos canciones, y produjo y compuso su primer disco—, o David Bustamante.

Su relación con las mujeres fue, cuando menos, extraña

Apenas se le conocieron idilios. “Han aparecido muchos personajes pero ninguno me hizo cambiar de idea”, decía sobre el matrimonio. No hubiera soportado la vida de casado. “Así es como quiero que sea: el escenario y una puerta atrás con el coche en marcha, y cuando el público todavía está pidiendo otra, yo ya estoy en el hotel. Si quiero que haya alguien allí, ya he avisado yo”. Siempre fue un tipo solitario que parecía tener alergia a las fans enloquecidas. En 1983 nació su hijo Camilo Míchel, fruto de una relación con la mexicana Lourdes Ornellas y, tres años más tarde, escribió su autobiografía al mismo tiempo que decidió retirarse voluntariamente de los escenarios: "Me voy porque quiero hacerme mayor viendo hacerse mayor a mi hijo" declaró. Volvió a la música a principios de los noventa pero no consiguió repetir su éxito.

Dotado de voz aguda, perfecta dicción y amplia tesitura, sus canciones tratan temas de amor y de desamor, pero también de felicidad y alegría. Maestro de la interpretación, vivía sus composiciones intensamente con tonos desolados, pero también esperanzados, alegres y festivos. Durante su carrera se fue adaptando a los nuevos tiempos y fue pasando de las grandes orquestaciones y la utilización de coros femeninos, a unos ritmos más vivos con nuevas instrumentaciones más tecnológicas.

Poseedor de un repertorio propio abrumador, muy pocas veces ha versionado canciones ajenas. Se ha prodigado en duetos acompañado de artistas femeninas como Ángela Carrasco, Lani Hall, Alaska, Isabel Patton, Rocío Dúrcal o Marta Sánchez. En su repertorio figuran temas inolvidables pero su canción Vivir así es morir de amor ha trascendido a tres generaciones y es una de las más solicitadas en los karaokes.

Su público es mayoritariamente femenino y se ha mantenido fiel a lo largo de tres generaciones, a pesar de la variedad de géneros musicales con los que ha tenido que competir a lo largo de su extensa carrera: rock intenso, pop anglosajón, música disco, glam, punk, movida, soul, new age, grunge, o las músicas del mundo.

Vendió más de 175 millones de discos y actuado ante 45.000 personas en el Madison Square Garden de Nueva York.

DOS DÉCADAS DE PROBLEMAS DE SALUD

En el año 2000 como consecuencia de una grave enfermedad hepática fue sometido a un transplante de hígado, que rechazó, y el artista tuvo que ser sometido a una nueva cirugía al año siguiente.

Las complicaciones siguieron tras un accidente doméstico que le produjo "unos dolores intensísimos que casi le impedían andar", según confesó Ángela Carrasco, su compañera en Jesucristo Superstar, en 2013. En ese mismo año, sufrió también un asalto en su mansión: "Me desperté rodeado de encapuchados", explicó.

Entre diciembre de 2014 y junio de 2015, el intérprete de Algo de mí se sometió a dos nuevas intervenciones quirúrgicas, una de ellas para colocarle una prótesis en el pie, que seguía dañado desde el accidente doméstico. Aunque su ánimo no decaía, el cantante finalmente se vio obligado a cancelar su anunciada gira para 2016 en Latinoamérica. En julio de 2018, volvió a ser hospitalizado por un cólico renal.

El sentido emotivo mensaje de despedida de Raphael a su gran amigo

Una amistad de años. El cantante español Raphael dejó en claro la gran amistad que tuvo con su compatriota Camilo Sesto, quien falleció la madrugada el domingo en Madrid, España.

"Hoy estoy triste. Se nos fue Camilo Sesto, unas de las voces más importantes de la música de España y Latinoamérica", se lee en la primera parte de su mensaje.

Rafael recordó que conocía a Camilo Sesto desde hace muchos años y prueba de esto es la fotografía en blanco y negro que compartió en sus redes sociales, y en la que ambos eran jóvenes. "Gran amigo mío de toda la vida. Buen viaje querido amigo. Te vamos a extrañar muchísimo", se lee al final de su sentido mensaje en Twitter.

El tuit consiguió más de 10 mil me gusta y 3,4 mil retuits. Al igual que Raphael, personalidades como Yuri, David Bisbal, Chenoa, Aleks Syntek, Pablo Alborán y hasta el Gobierno Español han lamentado la muerte del artista español.