Francia resalta que Notre Dame se salvó por media hora en acción de bomberos

algunas fueron salvadas gracias a una cadena humana

El gobierno francés ha asegurado que la catedral sigue en pie gracias a la rápida intervención de los bomberos. Según el número dos de Interior, Laurent Nuñez, Notre Dame se salvó de derrumbarse por media hora.

"Una veintena de funcionarios, poniendo en peligro sus vidas, entraron en las dos torres para abordar el fuego desde el interior y eso permitió salvar el edificio", señaló el 'número dos' de Interior desde la explanada de la catedral.

Los destrozos del incendio han sido menores de lo que se temía en un principio, pero la situación sigue siendo preocupante. Los expertos han detectado "algunos puntos vulnerables" en la estructura de Notre Dame, sobre todo en la bóvedas, en una parte del transepto norte y en el campanario sur. Se han evacuado cinco edificios de viviendas colindantes con carácter preventivo.

Las próximas 48 horas van a ser claves para asegurar la estructura del edificio. Una vez finalizados estos trabajos de consolidación, se podrá entrar para rescatar las obras que todavía quedan en su interior.

El arzobispo de París, Michel Aupetit, ha dicho que a esta hora es difícil evaluar la cuantía de los destrozos. Se lograron salvar algunos de los tesoros de la catedral como la Corona de Espinas, la túnica de San Luis y algunos cálices. Todavía es pronto para saber el estado en el que se encuentra el órgano de la catedral y algunos de los cuadros que había en el interior, que no han sido dañados por el fuego, pero sí por el humo. Serán llevados al Louvre para su restauración.

La conferencia episcopal francesa anunció que en solidaridad con la diócesis de París, las campanas de las catedrales de toda Francia sonarán el miércoles. Lo harán exactamente a las siete menos diez de la tarde, hora a la que comenzó el lunes el incendio de la catedral de Notre-Dame.

OBRAS DE REHABILITACIÓN

Hasta el momento, se desconocen las causas del origen de este incendio que ha conmocionado a Francia y al mundo entero, dado el valor histórico y artístico de esta catedral con nueve siglos de historia; aunque todo apunta a un incendio accidental, ya que se estaban realizando obras de rehabilitación en la catedral. Los obreros que trabajaban en la obra están siendo interrogados.

Según ha declarado el fiscal de París, Rémy Heitz, esta misma mañana la investigación del incendio "será larga y compleja", pero ha prometido que se implementaran todos los medios para alcanzar "la verdad y conocer el origen de este terrible incendio". En una rueda de prensa, Heitz ha confirmado que fue una "una destrucción involuntaria".

El arzobispo de París, Michel Aupetit, explicó este martes, en declaraciones a la cadena BFMTV, que "Notre Dame estuvo a punto de derrumbarse", y precisó que a esta hora es difícil cuantificar los destrozos. Se lograron salvar algunos de los tesoros de la catedral como la corona de espinas, la túnica de San Luis y algunos cálices; pero todavía es pronto para conocer el estado en el que se encuentra el órgano de la catedral y algunos de los cuadros que había en el interior.

"Vamos a reconstruir la catedral todos juntos", aseguró la medianoche del lunes el presidente francés, Emmanuel Macron. La alcaldesa de París propuso la organización de una conferencia internacional de donantes para que "mecenas del mundo entero" ayuden a recolectar fondos para restaurar Notre Dame. Macron anunció el inicio de una colecta nacional con el mismo fin. Los expertos creen que la restauración de la catedral de Notre Dame puede durar décadas.

LLUVIA DE MILLONES

Horas después del incendio, Notre Dame ya está recibiendo una lluvia de millones. La familia Arnault, propietarios del grupo empresarial Louis Vuitton Moët Hennessy (LVMH), anunciaron que donarán 200 millones de euros para su reconstrucción, la familia Pinault, otra de las mayores familias de Francia, dará 100 millones de euros, el Ayuntamiento de París destinará 50 millones de euros y la Isla de Francia (la región que rodea la capital) desembolsará 10 millones de euros.

En una improvisada comparecencia ante la prensa el secretario de Estado de Interior, Laurent Núñez, subrayó que, una vez extinguido el incendio, "la cuestión ahora es el edificio, cómo va a resistir la estructura".

Núñez explicó que se había convocado una reunión de expertos a partir de las 8.00 locales (6.00 GMT) para saber si la estructura ofrece suficiente estabilidad para que los bomberos pueden penetrar en el interior de las naves a continuar su trabajo.

LABORES DE EXTINCIÓN

Tras más de nueve horas de combate encarnizado contra el fuego, unos 400 bomberos de París lograron apagar en la madrugada del martes el incendio que devastó el lunes la catedral de Notre Dame de París. Dos policías y un bombero resultaron ligeramente heridos en el incendio.

"Todavía tengo un nudo en la garganta. Es un monumento extraordinario. Nadie puede permanecer indiferente", escribió Anne Hidalgo, alcaldesa de París, en Twitter. Hidalgo recordó que la catedral de Notre Dame es "un lugar donde el alma de París resuena: la historia de nuestra ciudad está ligada a la de la catedral".

El lunes, la isla de la Cité fue parcialmente evacuada y se suspendió el servicio de los "bateaux-mouches" , los famosos barcos turísticos que recorren el Sena. Además, se inició un operativo para intentar salvar las obras de arte: la túnica de San Luis y la Corona de Espinas fueron puestas a salvo, según el rector de Notre Dame.

Unos 400 bomberos, impotentes ante la violencia del incendio, trataron de apagar las llamas que afectaban el techo del edificio. La aguja del templo se desmoronó. Las llamas y una fuerte humareda negra se vieron a varios kilómetros de distancia.

Los bomberos tuvieron dificultades para acceder a la catedral, lo que hizo que las llamas se extendieran por todo el armazón que sujeta el techo, que poco a poco fue pasto de las llamas, que también afectaron a algunos arbotantes.

Desde las inmediaciones de la isla de la Cité, miles de parisinos y turistas seguían en silencio y con lágrimas en los ojos las labores de extinción del incendio. Muchos se preguntaban por qué los bomberos no utilizaba un hidroavión para apagar el incendio y lo hacían con cañones de agua. Según los expertos, si se echaran toneladas de agua sobre un edificio de este tipo podría hacer que se hundiera la estructura y se derrumbara.

JOYA DE LA ARQUITECTURA GÓTICA

La catedral Notre-Dame de París, joya de la arquitectura gótica y símbolo de la capital francesa, es el monumento más visitado de Francia con 12 millones de visitantes en 2018. Está situada en la punta de la isla de la Cité y rodeada por las aguas del río Sena. Su construcción, que empezó en el siglo XIII y se acabó en el siglo XV. En el 2013, la catedral de Notre-Dame celebró su 850 aniversario.

No sólo es el corazón de París, sino de toda Francia. A los pies de la catedral se encuentra el kilómetro cero de Francia, el punto de donde parte todas las carreteras del país.

TREGUA POLÍTICA

El incendio de Notre Dame de París ha trastocado la vida política en Francia. Los políticos dejaron a un lado sus rencillas políticas y expresaron su dolor y solidaridad tras el incendio que devastó la catedral gótica.

Macron suspendió el lunes por la noche el discurso en el que tenía previsto desgranar una batería de medidas para desactivar la crisis de los "chalecos amarillos" tras el gran debate nacional. Todavía no se sabe cuándo el presidente se dirigirá a la nación.

Nathalie Loiseau, candidata de La República en Marcha (el partido de Macron) a las elecciones europeas anunció el martes que suspendía su campaña "hasta nueva orden". Reagrupación Nacional (ex Frente Nacional) de Marine Le Pen también anunció que dejaba la campaña en suspense "hasta la próxima toma de palabra" del presidente, según informa AFP.

algunas fueron salvadas gracias a una cadena humana

¿Qué queda de Notre Dame tras el incendio? Las llamas lograron devorar esta joya del arte gótico, repleta a su vez de innumerables tesoros de los últimos siglos, cuyo valor es incalculable. Aun así, muchas obras pudieron salir intactas de Notre Dame gracias a la acción de “una cadena humana”, en palabras de la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, compuesta por los bomberos, los agentes de seguridad, el equipo del arzobispado y los técnicos del Ministerio de Cultura francés.

 

La situación mejoró hacia la medianoche, cuando el fuego retrocedió y las bases del edificio dejaron de peligrar. Aun así, las autoridades alertan sobre la fragilidad del conjunto. “La estructura principal está salvada, pero la situación sigue siendo precaria”, ha advertido el ministro de Cultura, Franck Riester, a France Inter, recordando que “tres partes de la bóveda están agujereadas” y alertando sobre un posible efecto dominó. “La arquitectura gótica tiene tal precisión que, si una parte se hunde, puede perturbar el conjunto de la construcción”, previno el ministro, que también ha confirmado que las obras rescatadas serán trasladadas al Louvre. 

¿Qué ha sido salvado?

La Corona de Espinas y la Túnica de San Luis, piezas clave del tesoro de Notre Dame, fueron salvadas durante el incendio. La corona, conservada hasta la Revolución Francesa en la Sainte-Chapelle, edificio construido expresamente para albergarla, reposa en Notre Dame desde 1806. A finales del siglo XIX, ese valioso relicario, el más venerado por los católicos, que le otorgan veracidad en el relato del martirio, fue colocado dentro de un tubo circular de oro y cristal, en el que permanece hoy. Otros relicarios de gran valor, como el fragmento de la Cruz del Calvario y uno de los clavos que sirvieron para fijar a Cristo a la cruz, también escaparon a las llamas. El tesoro fue trasladado al Ayuntamiento de París, situado cerca de Notre Dame, y tendría que ser transportado al Museo del Louvre.

Los llamados Beffrois, las dos torres principales del edificio que albergan las campanas, fueron salvados, según el portavoz de los bomberos de París, Gabriel Plus, pese a que el fuego llegase a incendiar una parte de la torre norte. Mientras tanto, las 16 estatuas de cobre que fueron colocadas bajo la aguja en 1860, durante la ampliación de Notre Dame en el siglo XIX, escaparon a las llamas por milagro. Esas efigies, que representan a los doce apóstoles y a los cuatro evangelistas, habían sido desmontadas por las autoridades francesas el 11 de abril en el marco de la restauración en curso. Tenían que volver a su lugar en 2022.

El altar también estaría a salvo, según una fotografía difundida en las redes sociales por el padre Pierre-Hervé Grosjean, de la diócesis de Versalles. La gran pieza de mármol y la cruz que lo presiden seguirían en su lugar. En cambio, el estado de la monumental Piedad colocada en el ábside, que esculpió Nicolas Coustou en el siglo XVIII, sigue siendo incierto.

¿Qué ha quedado destruido?

La aguja de Viollet-le-Duc, que se alzaba a 93 metros del suelo, y el campanario situado en la parte posterior de la nave desaparecieron al comienzo del incendio, igual que el armazón del siglo XIII, conocido como El bosque por la cantidad masiva de roble que se usó para construirlo. Uno de los órganos de Notre Dame, obra de Aristide Cavaillé-Coll, también estaría dañado. “Es demasiado pronto para hacer un diagnóstico total y un inventario del desastre, pero el órgano parece estar perjudicado”, ha confirmado este lunes el ministro de Cultura, Franck Riester. El gigantesco instrumento musical, construido entre los siglos XV y XVIII, cuenta con un total de 8.000 tubos y una caja adornada con autómatas, y había sido restaurado en 2014.

El fuego no pudo alcanzar los grandes cuadros de los siglos XVI y XVII, conocidos como Mays, que colgaban de las paredes de la nave, el coro y las capillas. Pero todos ellos sí quedaron dañados por el agua, según admitió Riester, que anunció una restauración inmediata. Sus grandes dimensiones impidieron que fueran descolgados a tiempo. Esas escenas religiosas, que recuerdan la vida de los apóstoles, fueron obsequio del gremio de orfebres parisinos entre 1630 y 1707. Llegaron a existir 66, de los que 13 seguían expuestos al público hasta este lunes. Entre sus autores figuran pintores de renombre en la época, como Charles Le Brun y Jacques Blanchard.

Mientras tanto, los tres grandes rosetones del siglo XIII permanecerían en su lugar, según el portavoz de la catedral, André Finot, pero algunas vidrieras del siglo XIX habrían sido víctimas de las altísimas temperaturas, que lograron fundir el plomo que sostiene sus fragmentos de cristal.