Denzel Washington cree saber la razón la que "Dios" puso a Trump como presidente de USA

El actor estadounidense Denzel Washington vuelve a convertirse en un héroe de acción en 'The Equalizer 2', la cuarta cinta que comparte con el director Antoine Fuqua. 

Denzel brindó una amplia entrevista al diario el Mundo de España y cuándo le preguntaron sobre su punto de vista del actual presidente en su país Donald Trump contestó: "Quizá Dios ha enviado a Trump por alguna razón, tal vez para que los demás nos uniéramos. Es posible".

Repase aquí la entrevista completa 

P. Es la primera vez que hace una secuela. Es una excepción en su carrera que en Hollywood hoy parece la regla.

R. La verdad es que no significa nada para mí. La gente habla de Hollywood pero no todo el mundo hace lo mismo, no se puede generalizar. Creo que sencillamente es un negocio. Si ese tipo de películas se venden, quieren hacer más. 

P. Y en este caso, ¿por qué decidió hacer la secuela?

R. Porque me gustó el guion. 

P. Más repeticiones. Es la cuarta vez que trabaja con el director Antoine Fuqua...

R. Trabajamos bien juntos, gané un Oscar con él [por Día de entrenamiento], nos caemos bien, nos entendemos... Y tenemos éxito en taquilla. Sólo hay tres o cuatro directores con los que he trabajado varias veces. Creo que lo he hecho con Tony Scott, Spike Lee, Edward Zwick y ahora con Antoine. Es una cuestión de confianza y, sobre todo, tiene que ver con su talento. 

P. Su personaje es una especie de superhéroe, pero de una manera diferente. No tiene nada que ver con la idea que tenemos ahora de un superhéroe...

R. Hasta ahora nadie me había dicho que fuera un superhéroe. Sólo lo he oído hoy. Yo no lo veo así. Es un ser humano, no tiene nada de súper...

P. Quizá superhéroe desde un punto de vista moral...

R. Interesante su punto de vista.

P. Si se compara esta película con algunos de sus títulos más míticos, llama la atención que la cuestión de la raza sigue presente pero no de forma tan evidente como en Glory, Grita libertad, Malcolm X...

R. El año pasado hice una película titulada Fences que trataba de cuestiones raciales de forma evidente [se ríe].

P. ¿Cree que algo ha cambiado sobre este asunto tanto en la industria del cine como en la propia sociedad?

R. Ese no es el motivo por el que hago películas. No hago películas en función de lo que esté ocurriendo. No le tomo la temperatura a la sociedad y decido qué películas hacer en consecuencia. Depende de lo que me interesa a mí y de en qué punto estoy en mi vida. Lo universal sale de lo específico. No contemplo el mundo y elijo qué película encaja con él, sino que leo un guion y decido si me gusta o no, si es una historia que quiero contar.

P. Pero siempre hay un compromiso ético, una responsabilidad...

R. ¿Con quién?

P. Con la sociedad, por ejemplo. 

R. No. Siento la responsabilidad de hacer una buena película porque quiero hacer una buena película. Tan simple como eso. No pienso en lo que van a pensar los demás. Si intentas satisfacer a todo el mundo no satisfarás a nadie. 

P. El libro Entre el mundo y yo, de Ta-Nehisi Coates, está muy presente en The Equalizer 2. No es un texto cualquiera, es una reflexión sobre la discriminación de los negros en Estados Unidos y la actitud para combatirla...

R. Sí. Al principio no estaba en la película. Cené con el director Ryan Coogler y estaba también Ta-Nehisi. Me contó de qué trataba el libro que acababa de escribir. Y ahí se me ocurrió meterlo en la cinta. Le dije que la película que estaba haciendo era sobre mi relación con un chico y que su libro era perfecto porque habla de los retos de crecer. 

P. ¿Cómo cree que el libro ha cambiado la perspectiva sobre la situación de los negros en Estados Unidos? 

R. No lo sé. ¿Qué piensa usted?

P. Hay una evidente conexión, reconocida por el autor, entre este libro y el de James Baldwin La próxima vez el fuego. Dos textos políticos...

R. Sí [se ríe]. Me gusta esa idea. 

P. Hay una frase en el libro que en su momento fue controvertida: "Antes de la esclavitud no existió Estados Unidos". No dice nada del Mayflower, ni de la Declaración de Independencia... ¿La subscribe?

R. Malcolm X dijo que para justificar lo que habían hecho a los afroamericanos tuvieron que convencerse a sí mismos de que éramos animales. Esa fue la justificación de la esclavitud, que de todos modos eran animales. ¿Cuál era la pregunta? [ríe]

P. La pregunta es sobre el cambio de punto de vista al afrontar la historia.

R. Ésa es la perspectiva de Ta-Nehisi.

P. Hace dos o tres años se hablaba de diversidad en los Oscar, en el cine, y ahora la pelea, manteniendo el mismo espíritu, es por la visibilidad de la mujer. ¿Han cambiado realmente las cosas?

R. Veremos. Ahora es un tema candente, es bueno para vosotros, los periodistas, la prensa... Tenéis algo de lo que escribir. Pero tiene que pasar el tiempo.

P. Pero usted lleva en el cine casi 40 años. ¿Ha visto ya ese cambio? 

R. No pienso en ello en esos términos. Esto es un negocio. Black Panther hizo una taquilla de 2.000 millones de dólares. No le quepa duda de que Ryan Coogler tiene todo el trabajo que quiera en Hollywood. No es más que eso: un negocio. Eso no tiene ningún color, el único color que tiene es el verde. De eso se trata. 

P. Pero visto así es un poco triste, esto también es un arte...

R. No es triste. Hay sitio para todo tipo de películas. Hay sitio para una que recauda 2.000 millones y para una que recauda dos dólares. Pero si te doy 50 millones, no quiero que me des dos dólares. Si te doy dos dólares y me devuelves dos dólares, vale. Puede ser una película como Black Panther o puede ser Fruitvale Station... puede ser la película de mi hijo Spike Lee, BlacKkKlansman. Así son las cosas ahora.

P. Insisto. La industria es una forma de cambiar las mentalidades, nuestra forma de ver el mundo. Black Panther, por ejemplo, es un blockbuster, pero ves un modelo distinto, como en Wonder Woman...

R. Vale. Me gusta lo que dice. ¿Cuál es la pregunta? 

P. La pregunta general es: ¿puede el cine, también el industrial, cambiar el mundo?

R. No sé si el cine está cambiando el mundo. Las cosas cambian continuamente... Es difícil saber cuál es el cambio auténtico. Dentro de 10 años podremos hablar de lo que en realidad ha cambiado. ¿Cuál era el gran movimiento hace 10 años? Nadie te lo dirá.

P. Hace 10 años hablábamos de Obama, por ejemplo. Era algo nuevo no sólo en Estados Unidos sino en todo el mundo.

R. Sí, cierto.

P. Y ahora hablamos de Trump...

R. Es la vida. "Dios pone a los reyes por una temporada y por una razón" [en inglés rima]. Quizá Dios ha enviado a Trump por alguna razón, tal vez para que los demás nos uniéramos. Es posible.

P. ¿Qué cree que puede pasar en Estados Unidos con Trump?

R. Veremos. No depende de él, depende de nosotros. Lo importante es cómo nos tratamos los unos a los otros. No lo que diga alguien que está en el poder. Cómo le trato como ser humano y cómo me trata usted a mí como ser humano. No quién es el presidente. Cuando era pequeño se hablaba mucho de héroes. Muhammad Ali era un gran modelo, pero nunca le vi. Al final es el día a día. Como mínimo es una llamada de atención y ya veremos qué pasa. Hablar es barato.

P. Lleva más de cuatro décadas de profesión. ¿Recuerda cuándo pensó por primera vez en ser actor?

R. Perfectamente. Estaba haciendo una obra de teatro en el colegio y recuerdo que la gente respondía bien a lo que hacía. Esa sensación es irreemplazable. Cuando eres joven y todavía no sabes qué vas a hacer con tu vida y de pronto se encienden las luces y la gente te dice que se te da bien algo... es una sensación muy agradable.

P. Leí que una anciana le profetizó que iba a viajar por el mundo y que ganaría millones...

R. Sí, es así.