Cuatro cosas que dicen tus rodillas sobre tu salud

4 cosas que dicen tus rodillas sobre tu salud

Tengas la edad que tengas, si te duelen las rodillas debes preocuparte. Puede que no se trate ni del hueso ni del músculo, sino más bien de las articulaciones que conectan los huesos de la rótula.

En cualquier caso, tu cuerpo te está mandando un mensaje. Algo está sucediendo con tu salud, y se refleja en esa zona concreta.

Las pastillas para el dolor de cabeza, dejar de ir al gimnasio y evitar las escaleras no son la solución correcta. Aunque estas estrategias pueden ocultar el dolor o lo disminuirlo, solo funcionan de forma temporal.

Una vez que intentes volver a la normalidad va a seguirse manifestando el dolor en tus rodillas.

Si las rodillas hablaran, te dirían estas cosas:

1. ¡No subas las escaleras!

subir escaleras

Cuando tus rodillas te piden esto a gritos es porque tienes un gran dolor. Si te duelen al subir escaleras, pueden estar desgastadas por el uso.

Otras causas del dolor son:

Los defectos congénitos

Traumas

Trastornos metabólicos

El dolor de rodillas al subir las escaleras puede ser señal temprana de una enfermedad llamada osteoartritis de rodilla, que afecta principalmente al cartílago.

La osteoartritis es articular crónica. Esto significa que el dolor puede durar mucho tiempo en las articulaciones. También se manifiesta con hinchazón, calor y limitación de movimientos.

Para evitar que esta enfermedad se haga progresiva, es importante no hacer movimientos excesivos ni repetitivos.

Las razones por las que podría desarrollar esta dolencia, son:

La edad: La osteoartritis se presenta frecuentemente en las personas de mediana edad y puede afectar a las mayores.

La herencia: Entre las características hereditarias, están las piernas arqueadas y las rodillas juntas.

El peso: La obesidad hará que las articulaciones de tus rodillas tengan que soportar mayor peso.

Las lesiones: Una lesión deportiva, por ejemplo, es un posible factor causante de osteoartritis en el futuro.

El uso excesivo: Como arrodillarse o agacharse, levantar objetos pesados y caminar como parte de tu trabajo.

2. ¿Sentiste ese chasquido?

Cuando la rótula hace un pequeño crac puede que haya ocurrido un desgarro de menisco. Se trata de una lesión deportiva habitual en los deportes de contacto, como el rugby y el fútbol americano.

Cuando el deportista padece esta dislocación, la rodilla deja de funcionar correctamente y tal vez deba someterse a una operación para solucionar la dificultad.

Los meniscos son dos discos cartilaginosos que tienen forma de C. Están ubicados entre el fémur (el hueso del muslo), la tibia (pantorrilla) y la rótula (el hueso central redondeado de la rodilla).

Los meniscos ayudan a mantener estable la rodilla. Son los que amortiguan los impactos que reciben los huesos.

Si tienes un desgarro de menisco es necesario inmovilizar la rodilla. Coloca una tablilla y vendaje en el área afectada para estabilizarla.

Así prevendrás los movimientos innecesarios y evitarás un daño mayor a los tejidos y los músculos. Habla con tu doctor acerca de qué métodos de inmovilización es el más recomendable para tu caso.

3. Rodillas entumecidas

La ciática produce entumecimiento u hormigueo por detrás de las rodillas.

Aunque no se trata de una enfermedad como tal, es un daño del nervio ciático, que es el que inicia en la región lumbar y baja por la parte posterior de cada pierna. Cuando esto sucede, el dolor es tan fuerte que imposibilita el movimiento de la persona.

Al acudir a tu médico, te puede recomendar aplicar calor o hielo en el área que presenta el dolor, para reducir la inflamación. Es importante que coloques hielo durante las primeras 48 a 72 horas y luego uses calor.

¡Pero no te asustes! Mayormente la ciática deja de existir, siempre y cuando se sigan los cuidados adecuados de terapia física. Sin embargo, este problema de salud puede regresar, así que no te confíes.

4. La rodilla se siente caliente

mujer con dolor de rodilla

Así como la ciática, los coágulos sanguíneos producen dolor detrás de la rodilla acompañado de calor.

Estos coágulos pueden ocurrir por:

Obesidad. Si tienes algunos kilos extra y las rodillas han comenzado a dolerte es importante que trates de realizar una actividad física sencilla, como caminar.

Menopausia.

Fractura de un hueso.

Una caída.

Un accidente.

El embarazo.

Control de la natalidad.

La inmovilidad. Si tienes un empleo que te obliga a estar sentado varias horas seguidas es importante que cada poco tiempo te levantes y camines un poco. También puedes hacer ejercicios de estiramiento.

Si piensas viajar varias horas en avión o auto es importante que trates de mantener en movimiento las piernas y los músculos de la pantorrilla.

Sentir calor y el dolor directamente en la parte de atrás de la rodilla, es un aviso de tus rodillas de que se está formando un coágulo.

Los coágulos pueden llegar a ser potencialmente mortales en algunas ocasiones. Cuando la persona se ve en peligro, por necesidad debe tomar anticoagulantes.

No obstante, la medicación debe tomarse siempre sobre supervisión médica. No te automediques.

Ahora que conoces algunas de las enfermedades que producen dolor en la rodilla, te resultará mucho más fácil encontrar un tratamiento.

Si tus rodillas hablaran ¿te dirían alguna de estas cosas? Si es así, ya sabes qué enfermedad o problema de salud podrías estar presentando.

Y aunque lo sepas, no olvides visitar a tu médico: él puede darte un diagnóstico con más detalle.

Fuente: mejorconsalud