Australiano Rohan Dennis se proclama campeón mundial de contrarreloj

El australiano Rohan Dennis se proclamó este miércoles campeón del mundo en la lucha contra el crono en el Mundial de Innsbruck. 

Rohan, de 28 años de edad, superó al holandés Tom Dumoulin y al belga Victor Campenaerts, el otro ocupante del podio de la ciudad austriaca. Jonathan Castroviejo fue sexto y Marc Soler ocupó la 23ª plaza. 

En la capital del Tirol, Dennis exhibió esa potencia y clase en un recorrido complicadísimo. Un ejercicio ideal para premiar al contrarrelojista más completo, ese que aglutina las virtudes de todos los especialistas. Porque el examen en Innsbruck fue tremendo: 52,2 kilómetros por carreteras anchas, con un perfil siempre en ligero ascenso y con dos mitades muy diferenciadas: los primeros 30 kilómetros, para rodadores, y los 22 restantes para expertos en cronoescaladas, con el ascenso a una cota de cinco kilómetros y con un desnivel del 7%.

Dennis, ganador de las dos cronos de la pasada Vuelta a España, dominó de principio a fin. En el primer paso intermedio, kilómetro 16,6, superó en ocho segundos a Dumoulin y en medio minuto a Castroviejo (séptimo), ligeramente por detrás de Tony Martin, Kiryienka, Kung y Campenaerts. El belga progresó de forma sobresaliente en la segunda parte de la crono, demostrando esa fortaleza que le hizo proclamarse campeón de Europa el pasado verano, con seis décimas de segundo sobre Castroviejo, la gran esperanza española en la crono.

El corredor de Getxo, que logró el bronce en el Mundial de Doha en 2016 y la cuarta plaza en el Mundial de Richmond en 2015, estuvo notable pero nunca pudo pelear por el podio. Lleva 90 días de competición y se exprimió en el Tour y la Vuelta, y ese desgaste lo notó. Fue doblado por Dennis en el kilómetro 32, antes de la cima del puerto de Gnadenwald. En el kilómetro 35 (segundo paso intermedio), el australiano ya aventajaba en un minuto a Dumoulin y en 1:58 al vasco (quinto), que asimiló bien el golpe psicológico de ser doblado por el bólido australiano.

Con la crono sentenciada, lo más interesante era conocer el ocupante del segundo puesto del podio. Y en esa pugna se impuso Dumoulin a Campenaerts por sólo un puñado de décimas de segundo. Una medalla de plata para el holandés que le sabe a poco y que supone ceder el trono conquistado en pasado año en Bergen. Otra vez en esta temporada se quedó a un palmo del éxito, como le sucedió en el Tour y el Giro.

Una desilusión que contrastó con la euforia de Dennis, el gran dominador de las cronos de esta temporada, que se estrena en el palmarés de los Mundiales.