Peter Sagan, el eslovaco tricampeón de mundo de ciclismo que gana seis millones de euros

El tres veces campeón de ciclismo mundial de ruta, el eslovaco Peter Sagan gracias a su éxito y su personalidad extrovertida se convirtió en un imán para los negocios y hoy sus ingresos anuales suman más de seis millones de euros.

Diario El Confidencial presentó la siguiente nota sobre Sagan 

Recibí una llamada, era mi amigo Giovanni Lombardi (ciclista profesional 1992-2006). Me comentó que había venido a entrenar a España uno de los ciclistas con los que trabajaba (Lombardi es actualmente uno de los agentes deportivos más importantes en el pelotón internacional) y que si podía salir con él... no conocía ninguna ruta para pedalear y no quería que estuviera solo. “Claro Giovanni, cuenta con ello. Mañana tengo pensado salir a las 10:30 y puedo recogerle antes de entrar al carril bici”. Os tengo que confesar que me picaba la curiosidad y le pregunté de quien se trataba. “Es Peter, Peter Sagan”.

Por aquel entonces, Sagan tenía 20 años, creo recordar, y ya había conseguido inscribir su nombre en el palmarés de prestigiosas carreras. Visto lo visto, aún le quedaba mucho por conseguir, sin duda. Extrovertido y 'chapurreando' italo/castellano se presentó y dio los buenos días a todos los miembros del grupo de ciclistas que nos habíamos reunido ese día. Apenas habíamos comenzado a pedalear, Peter me dice: “Pasa, una pregunta. ¿Soléis parar a tomar café durante el entrenamiento? En ese momento pensé que tal vez la respuesta no sería de su agrado. Hay ciclistas que entrenan sin hacer paradas, todo del tirón, como se suele decir. Por el contrario, otros necesitan hacer un alto en el camino y detenerse a tomar un refresco o café y picar algo. Yo siempre he parado, me encanta la disciplina en los entrenamientos, sé que sin ella nada se consigue, pero considero fundamental sentirte bien durante las horas que dura el exigente trabajo.

- “Sí, solemos parar”, le respondí.

- “Menos mal Luis, no he desayunado y yo entreno para poder parar a tomar café. Si no parara, no sería ciclista”. Esa fue la respuesta de Sagan, terminando con una carcajada contagiosa que te hacía dudar si bromeaba o no.

Es complicado ser el mejor sobre el sillín, vencer en pruebas de un día en las que no te puedes permitir el mínimo error. Son obras de teatro, no se permite repetir la escena hasta que salga bien, como en el cine, hay que improvisar en muchas ocasiones. Peter, aquel joven que me mostró su personalidad desde el minuto uno, ha conseguido proclamarse Campeón del Mundo durante tres años consecutivos y pasar a la historia. Aún así, creo que los resultados deportivos no son suficiente para que alguien se quede en nuestra memoria eternamente, hace falta algo más. Momentos únicos que van más lejos de lo meramente deportivo, situaciones que solo ese deportista es capaz de dar y ofrecer al público construyendo una marca personal potente. Eso si que es complicado, vencer también, claro está, pero construir algo así no es fácil.

El baño de una caravana de los espectadores...

Coronar un duro puerto haciendo un caballito (levantar rueda delantera del suelo) sin manos. Pararte en mitad de una carrera y utilizar la caravana de unos espectadores para ir al baño. Competir en unas Olimpiadas de MTB, siendo ciclista de carretera. Hacer un vídeo musical con tu novia, simulando una de las famosas escenas de la película Grease. Empuñar un hacha y ponerte a cortar grandes troncos pensando en el entrenamiento de Rocky Balboa. Subirte al techo de un coche aparcado, mostrando un dominio extremo con la bicicleta de carretera. Mostrar al público cómo te duchas. Tocar el culo en el podio a una azafata y semanas después entregarle un ramo de flores para pedirle disculpas por su falta de respeto. Le hemos visto entrar en meta agitando sus brazos como si de un atleta se tratara, después confirmó que imitaba a Forrest Gump. Tal vez por eso, hasta hace pocos días, lucia una larga barba y melena, difícil ver en el ciclismo pero similar a la que lucia Tom Hanks en la película...

Momentos complicados, expulsado del Tour por supuesto empujón a Cavendish, se disculpó públicamente con el ciclista británico y con todo el público. Sus declaraciones ante los medios en ocasiones nada tienen que ver con la carrera que acaba de ocurrir. A veces prepotente: “Yo he decidido quién ganaba la carrera” (Gante Wevelgem 2017). Otras veces respetuosas y emocionantes: “Dedico este Mundial a Scarponi, hoy cumpliría años” (Campeonato del Mundo 2017). La manera de saber si realmente tienes una personalidad potente es observar que no gustas a todo el mundo. Si todo lo que haces agrada plenamente, preocúpate, no es interesante lo que construyes.

Sagan, el ciclista mejor pagado

Sagan ha introducido un cambio en el ciclismo, en el ciclista. Sus contratos publicitarios son millonarios, todas las marcas le persiguen, le quieren. El deporte profesional y las victorias se terminarán algún día, pero su esencia perdurará. Si únicamente eres capaz de alcanzar éxito pedaleando, lanzando penaltis o encestando corres un serio riesgo de quedarte sin identidad cuando todo termine. El Campeón del Mundo es el ciclista mejor pagado en la actualidad, concretamente 6 millones de euros. No todo proviene de su palmarés, que también, mucha ganancia se las debe a su forma de ser, a no temer mostrar al público como es. Ojo, no hablo de actuar ante una cámara, hablo de ser real. Hace años le escuché decir, en una entrevista durante el Tour de Francia, que después del deporte esperaba no hacer nada. Espero que fuera una frase propia de un joven, que aún lo sigue siendo, poco pensada y sin meditar. Después de su exitosa carrera tiene mucho que hacer, sobretodo seguir sintiéndose valioso, algo fundamental para cualquier deportista tras su retirada.

Fuente: Diario El Confidencial