Prensa italiana llora y explota: ''¡Fuera todos!''

La prensa italiana está indignada. Una imagen de Buffon con las manos en la cabeza y cara de desesperación ocupa enteramente la portada de «La Gazzetta dello Sport», que añadió un «Fin» referido tanto a la carrera internacional del arquero como al objetivo Mundial del cuadro transalpino.

El diario de las páginas rosadas destaca que Italia se quedó sin Copa del Mundo por la primera vez en 60 años, la última fue en 1958, y que el seleccionador, Gian Piero Ventura, todavía no ha confirmado oficialmente si dimite de su cargo.

Portada de La Gazzetta dello Sport del día 14 de noviembre de 2017.

«Corriere dello Sport» apostó por un «Fuera todos», acompañado por una foto de los jugadores italianos tumbados en el suelo después de que el colegiado, el español Mateu Lahoz, pitara el final del duelo de vuelta de la repesca ante Suecia.

En la portada se subraya la «despedida entre lágrimas» de Buffon, que sale en una imagen en la que abraza llorando a Ventura, y se piden cambios inmediatos en la directiva de la Federación de Fútbol italiana (FIGC).

Portada del diario Corriere dello Sport del día 14 de noviembre de 2017.

El periódico turinés «Tuttosport» salió con un «Todos a casa» en la portada y es uno de los pocos diarios que apostó por una foto de la plantilla italiana sin el guardameta del Juventus.

Este medio define el fracaso italiano como una «vergüenza» y añade un editorial en el que considera que se trata de un resultado «merecido» tras no haber sido capaces de marcar un gol en dos partidos ante la selección sueca.

Portada del diario Tuttosport del día 14 de noviembre de 2017.

El del lunes fue un fracaso que marca la historia deportiva italiana y que tuvo repercusión también en los diarios generalistas, como «La Repubblica» o «Corriere della Sera».

Ambos periódicos salen con unas fotos de Buffon en sus respectivas portadas y «La Repubblica» es el más duro con la FIGC y el técnico Ventura, al destacar que «no hay excusas» que justifiquen esta «catástrofe».

También el diario turinés «La Stampa» apostó por el guardameta italiano en su portada y agregó un contundente «Apocalipsis azzurra».

 

Portada del diario Il Tempo del día 14 de noviembre de 2017.

La caída de Italia la obligan a replantearse su fútbol

Italia, el jugador o el huevo (Nota Diario ABC España) 

Italia busca respuestas a su fracaso, porque antes, mucho antes, no se hizo las preguntas adecuadas. Chiellini, un tipo que no responde a su rudo aspecto, llamaba a la alerta al 'calcio' hace unos días. Sus palabras fueron premonitorias de esta hecatombe bien definida por Buffon, al decir que se trata de un "fracaso social".

El fútbol es más que deporte. Para los italianos, en concreto, es parte de su identidad. Por eso, hoy, se sienten un poco huérfanos, mientras se preguntan si tienen un problema de jugadores o de juego, algo tan irresoluble como el acertijo de si fue antes la gallina o el huevo. Lo único claro es que uno no existiría sin el otro.El 'calcio' lleva años en crisis, como demuestra el posicionamiento de sus grandes equipos en Europa, con la excepción de la Juventus, que aparece fugazmente pero pierde las finales, las dos últimas ante Barcelona y Madrid.

La Nazionale ha resistido durante este tiempo, incluso ganó su cuarto Mundial en 2006 y jugó la final de la Eurocopa de 2012, pero sostenida por constantes aisladas, como eran la jerarquía de su portero y sus centrales, y la supervivencia de Pirlo, el 'regista' en extinción. De ahí en adelante, cambios continuos y mediocridad. Italia resistía como siempre, pero sin capacidad de generar nada. Mantenía, eso sí, su competitividad, como demostró con la inyección emocional durante la era Conte, un Simeone a la italiana. Con Ventura, en cambio, el liderazgo se debilitó hasta quedarse a cuerpo, desnuda, sólo con los escasos latidos del pasado: el otoñal Buffon, los veteranos Bonucci, Barzagli o Chiellini y el colérico De Rossi.

Buffon, Barzagli o De Rossi ya no estarán en un nuevo ciclo que Italia no puede empezar sin antes darse un periodo de reflexión. No es la única escuela futbolística, representada por una selección, que ha atravesado una situación de bloqueo, aunque no siempre con consecuencias tan graves. Argentina ha estado al borde de algo similar, pero la diferencia es que tiene a Messi. Italia es una Argentina sin Messi. La repesca ante Suecia ha puesto de manifiesto que su problema no es la pérdida de virtudes que siempre la distinguieron, como el trabajo defensivo, sino lo que es incapaz de ofrecer en la construcción del juego, en el camino hacia el gol. En más de 180 minutos ha encajado un tanto, pero no ha podido marcar ninguno.A finales de los años 90, Alemania entendió que su fútbol estaba detenido e inicio un cambio general, estructural y futbolístico. Modernizó la Bundesliga y buscó en otras escuelas cómo mejorar su sistema de formación, a los efectos de generar jugadores diferentes, más adaptados a las exigencias del fútbol moderno.

La primera nueva generación apareció en su Mundial, en 2006, ganado precisamente por Italia. Le faltaba todavía experiencia, pero la maquinaria le devolvió a un protagonismo compartido en esa etapa con España y coronado en Belo Horizonte, con el 1-7 ante Brasil, y en Maracaná, sobre la Argentina de Messi. La propia selección española, beneficiaria del juego del Barcelona y del carácter del Madrid, marcó un tiempo del fútbol mundial con un estilo que ni siquiera se cuestiona pese a las bruscas caídas de Brasil o Francia.

Inglaterra, enriquecida por algunos métodos muy españoles, llevados a las islas por entrenadores como Benítez, Guardiola o Pochettino, se sitúa ya entre los países emergentes.La conclusión es que sin determinados jugadores no se puede llevar a cabo determinado juego, pero sin el segundo, sin el hábitat, tampoco es posibles que esos futbolistas aparezcan. España o Alemania, hoy, han conseguido retroalimentarse. Italia, pues, tiene que decidir primero qué quiere ser con la pelota y para eso hay que empezar por el huevo.