Mitos y realidades sobre el Santo Sudario

El Santo Sudario o el Sudario de Turín es una de las reliquias más reverenciadas por los creyentes católicos: una pieza de lino que parece tener impresa la imagen de un hombre con marcas y señales propias de quien ha sido crucificado.

El diario El País de Uruguay presentó la siguiente nota, escrita por el periodista, Guillermo Pérez Rossel, en referencia la historia que rodea a este Santo: 

Al secuenciar el ADN de todas las sustancias orgánicas del manto, encontraron rastros de vegetales de todo el mundo. Los científicos incluso consideran que hay evidencia suficiente  de que la tela fue hilada en la India, lo cual no es  contradictorio con la posibilidad de que haya estado en Jerusalén cuando Jesús fue crucificado. Pero también descubrieron polen de flores latinoamericanas y eso sí que resulta un hermoso argumento para los partidarios de la falsedad. Entonces presumen de científicos y exhiben esto como prueba, ignorando que en tantos años el manto pasó por tantas manos y estuvo sometido a tantas vicisitudes, que no se debería descartar una ofrenda floral posterior al descubrimiento de América.

Por eso lo del potencial milagroso. Este manto logra que los beatos sostengan hasta la indignación su autenticidad y, simultáneamente, que supuestos o reales científicos descuiden su misión en este mundo para arremeter contra un lienzo de 436 cm × 113 cm, como si las evidencias pudieran tener algún efecto contra la Fe… y viceversa. Todo lo cual, en mi modesta opinión es tan desatinado como para calificar de milagro. Hay cientos de reliquias esparcidas por el mundo, algunas con la curiosa particularidad de estar repetidas. Hay cientos de miles de creyentes que las veneran y miles de otras personas que con igual fanatismo se empeñan en demostrar supuestas falsedades, como si eso fuera más necesario para la humanidad que descubrir nuevos antibióticos o elaborar nuevas vacunas, cuyo potencial milagroso nadie discute. Entonces es de toda evidencia que unos se desesperan por creer y otros se desesperan por no creer. ¡Qué bicho raro el ser humano!

Detengámonos un poco en esto de las reliquias repetidas. Miren lo que encontré en http://www.narcolepticos.com, una muy interesante web donde se arremete contra cualquier cosa que la gente quiera abrazar como verdad absoluta. Allí se sorprenden por la veneración de pañales de Cristo. Y dice: “Los Santos Pañales son venerados en la iglesia de San Marcelo al Corso, en Roma, y mejor no preguntar de donde los sacaron o si Jesús se dejó algo en ellos… Y sin salir de La Ciudad Eterna, en la iglesia de Santa María del Popolo, tienen guardado el Cordón umbilical de Jesús (hay al menos otros 3 ombligos de Jesús en distintas iglesias, o era muy muy especial o algo raro pasa) y al parecer un poco más de la Santa Leche, lo que da a entender que María se iba dejando la leche en cualquier lado. Y por último, ¿Sabéis cuantos prepucios llegó a haber del pobre Jesús? 17 nada menos. Los Santos Prepucios eran unas reliquias muy cotizadas y se cuentan unas historias extrañísimas, como la de una santa que se le apareció sobre su lengua y se lo comió… no puedo comentar esto, es demasiado. Al final, la Iglesia prohibió su culto, era quizás poco pudoroso y santo todo el temita. Por cierto, hay un total de 64 dientes de Leche de Jesús repartidos por distintas iglesias”.

El enigma en video

Muy bien, ¿y esto qué probaría? ¿De alguna manera demuestra la inexistencia de Dios? De ninguna manera, solo son pedradas  contra la Iglesia, sin cuestionar que pudiera merecerlas. Desde el otro extremo, las pruebas de la existencia suministradas por Tomas de Aquino en Suma Teológica son muy respetables e ingeniosas… pero a mi manera de ver, tampoco demuestran nada. Y antes de que hagas un gesto despectivo, te invito a mirar con respeto sus profundas reflexiones en https://www.webdianoia.com/medieval/aquinate/aquino_teolg_2.htm. Naturalmente no tuve la paciencia necesaria como para leerme en profundidad al Dr. Aquino, pero le tributaba gran admiración hasta que me encontré con esta cita que le adjudican:

“Considerada en relación con la naturaleza particular, la mujer es algo imperfecto y ocasional. Porque la potencia activa que reside en el semen del varón tiende a producir algo semejante a sí mismo en el género masculino. Que nazca mujer se debe a la debilidad de la potencia activa, o bien a la mala disposición de la materia, o también a algún cambio producido por un agente extrínseco, por ejemplo los vientos australes, que son húmedos…”. ¡Pahhh, que bajón! Pero, cuidado porque el filósofo solía enumerar primero todo lo que se creía para luego ir derribando las incongruencias. Buscale la vuelta si querés, pero feminista no era, en absoluto.

No sigamos con esta veta del asunto porque es interminable y no conduce a nada, salvo a la perplejidad sobre la curiosa conformación del ser humano. Solo te recuerdo que tipos tan indiscutidamente sabios como Einstein o Leonardo Da Vinci eran creyentes; a su manera, pero creyentes. ¿No te parece exageradamente vanidoso suponer que vos sos más inteligente que ellos proclamando, no digo dudas siempre razonables, sino ateísmo frenético? Como no hay pruebas ni para un lado ni para el otro, el ateo necesita mucha FE. Y desde el otro extremo, por favor, nada de hogueras ni aceite hirviendo, sino Tolerancia y Comprensión, bienes que en tu criterio Dios te confió para que los uses. 

Así que volvamos al Santo Sudario, la Sábana Santa, el Manto Sagrado y tantas otras nomenclaturas que tiene. Si la querés seguir, podés sumarte a los entusiastas de la Sindología, ¡porque hasta se ha creado una ciencia con todo esto!. Hay varias web al respecto, pero en español podría recomendarse http://www.linteum.com/ces-que-es-la-sindonologia.php.

Con esta prenda habrían envuelto  el cuerpo de Jesús de Nazaret. Hasta que surgió la tecnología de la fotografía, este manto no tenía nada de espectacular. Las manchas que exhibe son bastante confusas, pero cuando los primeros en fotografiarlo miraron los negativos, quedaron perplejos. Allí surgía detalladamente, la imagen de un hombre con barba y cubierto de heridas. “Se había sospechado hasta entonces que las manchas y las imágenes habían sido pintadas sobre el lienzo de lino por algún artista en cierto momento de su historia, pero el descubrimiento de la imagen detallada de un cuerpo plasmada sobre la tela obligó a replantear estas teorías drásticamente, y convenció a muchos de que las imágenes eran producto del contacto del sudario con un cadáver humano real. Algunos cristianos creen que la imagen fue proyectada del cuerpo de Jesús a la tela gracias a una emisión de “luz divina” o “energía” tras su resurrección”, dice una de las fuentes.

Cada uno saca sus conclusiones acerca de cómo era Jesús… pero en general lo imaginan rubio y esbelto, casi con las características de las casas reales nórdicas.

Algunos aseguran identificar incontables y terribles heridas en el cuerpo, cuchilladas, carne arrancada, perforaciones y marcas de azotes. Estas huellas indican para los defensores de la autenticidad de la Sábana Santa la evidencia de la crucifixión y la descripción bíblica de la muerte de Jesús. Fue recién en 1969 que se permitió examinar por medios científicos a la Sábana Santa de Turín (hay otra en Oviedo, por si faltara confusión https://es.wikipedia.org/wiki/Santo_Sudario_de_Oviedo). Fue recién en 1977 que se dio por concluido el estudio, y en 1981 tras muchas cavilaciones iracundias y entredichos, los miembros dieron a conocer un informe: “Podemos afirmar por ahora que la imagen del Sudario es la forma humana real de un hombre azotado y crucificado. No es la obra de un artista. Las manchas de sangre contienen restos de hemoglobina y también dan positivo en las pruebas de albúmina. La imagen sigue siendo un misterio por ahora, y hasta que no se realicen nuevos exámenes químicos, quizás por parte de este mismo grupo de científicos o por otros en el futuro, la incógnita seguirá sin estar resuelta.”

El principal obstáculo para probar su autenticidad, radica en la ausencia de registros históricos confiables anteriores a 1390. Había autoridades eclesiásticas que lo consideraban un fraude. Pudieron coexistir varios, pero éste fue el que perseveró. En 1453 le pertenecía a la Casa de Saboya, en cuyas manos soportó un incendio en el cual sufrió daños menores. Si realmente estamos ante la mortaja de Jesús, debió existir en el año 30 de esta era… lo cual todos coinciden en que es muy discutible. “En 1988 se efectuó una prueba de datación por radiocarbono con pequeños fragmentos del sudario. Los laboratorios de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, la Universidad de Oxford y la Universidad de Arizona determinaron que la Sábana Santa data de la Edad Media, entre 1260 y 1390 (±10 años). Los resultados fueron publicados en la revista científica Nature. Dicha datación se corresponde cronológicamente con la primera aparición histórica documentada, lo que fortalece una explicación científicamente coherente en la que la creación de la pieza se habría producido en los años inmediatamente anteriores a esta primera exhibición pública de 1357”.

Oficialmente y aunque no la ha negado, la Iglesia Católica no la  reconoce formalmente. Las autoridades se han referido a ella como un espejo del evangelio o en el decir de Juan Pablo II, como “una notable reliquia”. El Papa Francisco ha rezado junto a él y el lienzo es venerado personalmente por miles de fieles cada año en la ciudad de Turín, donde lo guardan en el interior de una urna hermética tras un vidrio a prueba de balas, protegida por cámaras y policías que la custodian. Está contenida en un espacio de ambiente controlado, pues no solo los atentados pueden acabar con ella.

En medio de todo este lío, aparece la fiebre por las reliquias desatada a partir de 1200. “En 1205, tras la cuarta cruzada, Teodoro Angelos (sobrino de uno de los tres emperadores bizantinos que fueron depuestos) envió la siguiente misiva al papa Inocencio III, protestando por el ataque a la capital. “Los venecianos se repartieron los tesoros de oro, plata y marfil, mientras que los franceses hicieron lo mismo con las reliquias de los santos y, lo más sagrado de todo, el lino en el que nuestro Señor Jesucristo fue envuelto tras su muerte y antes de su resurrección. Sabemos que esos saqueadores han guardado los objetos sagrados en Venecia, Francia, y otros lugares, estando el sagrado lino en Atenas”. Códice Chartularium Culisanense, fol. CXXVI (copia), Librería Nacional de Palermo).

Verás el lienzo como lo vio Francisco y casi todos los Papas recientes. La Iglesia no se habrá pronunciado, pero el Estado Italiano o al menos su correo sí lo hizo

El negociado con las reliquias es uno de los episodios más vergonzosos en ese sentido… y no es justo atribuirlo a la religión sino a los primeros adinerados de la historia, que tenían capital de riesgo como para especular con la credulidad… aunque en muchos casos ellos también fueron engañados por traficantes que lucraron con su credulidad y con su deseo de tapar con dinero los pecados que les podrían reprochar tras su muerte.

En fin, el supuesto trayecto del supuesto Santo Sudario y de otros sudarios mucho menos convincentes, es abrumadoramente extenso y aburridor. La Wikipedia ofrece un relato bastante pormenorizado. Lo que me corresponde resaltar, es que durante todo este viaje en el tiempo, el espacio y las condicionantes políticas, el lienzo sufrió no pocos deterioros. En 1532 estaba plegado dejando huellas y exhibía varias roturas que las monjas clarisas emparcharon con devoción, pero sin demasiado respeto histórico. En Turín se encuentra desde 1578.

Fuente: Diario El País Uruguay