Las ruedas de fibra de carbono que buscan revolucionar el ciclismo

Hasta el momento, las ruedas fabricadas con fibra de carbono contaban con una serie de problemas que, por primera vez, parecen haber sido solucionados.  

El principal tenía que ver con su durabilidad. Hacer una inversión en una rueda a priori más ligera, tenía un gran riesgo: hasta la fecha, tan solo se habían conseguido fabricar como una sola pieza -salvo alguna excepción-, donde radios, cubo y llanta eran una unidad en la que una rotura era irreparable y conllevaba que se tuviera que desechar.

De igual manera, otro de los grandes problemas tenía que ver con la aeorodinámica. Efectivamente, el peso del carbono es menor que el del acero, pero para conseguir la misma resistencia necesita más material para fabricar el radio. O dicho de otra manera: los radios tenían que ser más gruesos -aunque seguían pesando menos- para soportar el mismo peso, una situación que daba lugar a que fueran más grandes de lo normal y generara problemas con la aerodinámica.

Ahora, Hunt ha fabricado el primer prototipo que solventa ambos problemas... y que sigue convirtiéndola en la rueda más ligera del mercado. En primer lugar, se logró acercar el radio de carbono al tradicional de acero. 

¿Cómo? 

Estrechando las cabezas de los radios y ajustándolas a unas piezas fijas en cubo y llanta. Esto provoca que una posible rotura de un radio permita su sustitución con facilidad. El único inconveniente es que están piezas no se pueden apretar o aflojar para ajustar el radio.

Las llantas también cuentan con novedades, pues se fabrican con la técnica de enrollado de filamentos. Lo que se hace es acumular trozos de carbono junto a una resina sintética, y ambos materiales se van uniendo hasta crear una pasta uniforme. Una vez se ha conseguido la forma deseada, se calienta en un horno para solidificar, ofreciendo un producto con mayor rigidez y resistencia que los que pueden ofrecen los materiales de carbono fabricados con las técnicas habituales.

Pero, además, es que se reduce significamente el peso de la rueda. En el prototipo que ha visto la luz, la rueda delantera cuenta con 16 radios, mientras que la trasera tiene 21, con un peso total de 1.290 gramos (573 g la anterior y 717 g la posterior). Eso no impide que el límite de carga sea inferior, sino que incluso lo mejora: esta nueva tecnología ofrece una tensión de 300 kgf, superando con claridad la media que ofrecen las ruedas de carbono, que suele rondar los 125 kgf.

De momento no se trata más que de un prototipo, pero Hunt espera poder empezar a comercializarlo a comienzos de 2019, aunque de momento tampoco se ha filtrado cuál sería su precio. Esta tecnología serviría para reducir el peso de las ruedas y, a su vez, dotarla de una resistencia y versatilidad hasta la fecha desconocidas para unas llantas de fibra de carbono. Especialmente, la facilidad con la que se puede cambiar un radio, hasta ahora principal escollo de este tipo de ruedas.

Fuente: Diario El Confidencial